Aunque en un paseo por el parque veamos que el pasto siga creciendo verde como si nada o aún podamos tirarnos hasta la rambla a respirar viendo el atardecer, los datos disponibles sobre la salud de nuestra casa terrestre confirman que se ha sobrepasado el punto de no retorno: nada volverá a ser como lo conocimos y el grado de inestabilidad de los ecosistemas es tan alto que una reacción en cadena puede cambiarlo todo de un momento a otro. Pensar la realidad desde el colapso, como lo hace la politóloga y activista argentina Flavia Broffoni, es salir de la idea de que «todo está muy complicado», pero «aún hay tiempo» y que solo falta «voluntad política». Esta es una idea negadora que paraliza y hace ceder nuestra capacidad de acción, mientras se sigue alimentando la máquina a la espera de qu...
Artículo para suscriptores
Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social
Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.
¿Ya sos suscriptor? Logueate



