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Patricia Highsmith cumple 100 años

Psicopatología de la vida cotidiana

Su carrera empezó con un bang: Extraños en un tren, su primera novela, fue adaptada al cine por Alfred Hitchcock. La siguieron 21 novelas más, además de varias colecciones de cuentos. Creó a Tom Ripley, el asesino más ambiguo de la historia –refinado, desagradable, talentoso para el engaño, implícitamente homosexual, moldeado muy probablemente a su imagen y semejanza (salvo, suponemos, los asesinatos). Y es que ella misma no fue la mujer más simpática de la Tierra, pero si la literatura es artificio, Highsmith era todavía más talentosa para el engaño que Mr. Ripley.

Afp, Aurimages, Ulf Andersen

Fue una escritora de primeras veces. La primera mujer en escribir consistentemente para la industria del cómic, la primera en escribir una novela de lesbianas con un final feliz, la primera escritora de novela negra en tener su –primera– novela adaptada para ser guion de cine por nada menos que Raymond Chandler. Pero es verdad que todo eso importa poco: Highsmith es, simplemente, una de las mayores exponentes de la novela negra estadounidense (y, probablemente, también la primera en dinamitar casi todas las reglas del género).

Explicar su éxito es, sin embargo, más difícil. Tal vez el camino más corto sea decir que es porque sus libros se cuecen en el punto impropio donde colisionan la novela policial con Camus. Esto no es arbitrario: es bien conocido que Highsmith escribió su primera ...

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