Se fue un compañero

Mário Augusto Jakobskind (1943-2018)

Hemos perdido a uno de nuestros más fieles corresponsales. Mário Augusto Jakobskind, firmaba “desde Rio de Janeiro” y en diciembre hubiese cumplido 14 años al servicio de Brecha. El pasado jueves 4 de octubre falleció en su casa, en “la ciudad maravillosa”, escenario también de tantas injusticias que nuestro compañero carioca no paraba de denunciar. En la mañana de ese día Mário había salido a correr y a militar, actividades que reflejaban el gran entusiasmo y compromiso que siempre trasmitía desde Copacabana. Desde el número 995 de este semanario hasta el último email que recibimos de él, la semana pasada, Mário contribuyó a Brecha escribiendo sobre las encrucijadas de la política brasileña y discutiendo coberturas del semanario. En nuestras páginas llevaba años alertando sobre un tal Bolsonaro, mientras todavía era un desconocido para la gran mayoría fuera de Brasil.

Pero durante su larga trayectoria como periodista –el próximo 16 de octubre hubiese cumplido 75 años– colaboró también con muchos otros medios y se implicó en muchos proyectos que apuntaban a la transformación social. Integró hasta su muerte el consejo político del semanario brasileño Brasil de Fato, trabajó para varias agencias de noticias, para Folha de São Paulo, Tribuna da Imprensa, el semanario O Pasquim y contaba con varios libros publicados.

Siempre atento a la actualidad, Mario no dejaba de alertar a los sucesivos editores que estuvieron a cargo de la sección Mundo del semanario cada vez que algo ocurría en su país. Aunque no siempre su intención fuera generar alerta, sus emails por lo general los titulaba “Comunicación urgente”, de modo que cuando deseaba comunicar un asunto de gran importancia pasaba a la etiqueta “Muy urgente” y cuando realmente sucedía algo explosivo en Brasil –como en abril pasado cuando el Supremo Tribunal Federal determinó que Lula fuera preso– el encabezado de su mensaje era “Urgentísimo”.

Comprometido con las luchas sociales tanto en Brasil como en el resto del continente, Mario mostraba un gran interés también por lo que ocurría en Uruguay. Durante la dictadura militar apoyó a uruguayos refugiados en su país que lo recuerdan con inmenso cariño, así como lo recordaremos en la redacción.

Vayan nuestros más cálidos saludos a su familia.

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