La posibilidad cierta de que el paisaje urbano se transforme definitivamente, tanto para pasajeros del transporte público como para conductores particulares, ciclistas y ciudadanos de a pie, viene azuzando la discusión acerca del tipo de ciudad que queremos y para quién. La descartada alternativa de construir un túnel debajo de la avenida 18 de Julio con el objetivo de ganar un espacio exclusivo para el nuevo sistema de ómnibus biarticulados BRT (sigla de bus rapid transport) ha sido el principal centro gravitacional del debate en las últimas semanas. Pero naturalmente no era el único aspecto detrás de una enorme inversión que pretende modificar profundamente la naturaleza de la movilidad urbana. «La discusión se ha vuelto bastante redundante porque se ha centrado en un elemento muy partic...
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