Edición 1482 Suscriptores

Sobre tumbas

Quizá muy pocos lo conozcan, a no ser que hasta allí los arrastre la obligación sentimental o familiar hacia un ser querido, o –toquen madera– la propia muerte. No goza de fama mundial como Montmartre, Greenwood o, más cerca, La Recoleta, ni pueden encontrarse en su interior difuntos tan ilustres como los que pueblan otros cementerios del país. Hay muchos López, muchos Pérez, una Laurita sin apellidos, y unos pocos insignes. Está el histórico dirigente comunista Enrique Rodríguez, en una tumba a la que sólo distingue una placa de sus compañeros de filas, con el logotipo, chiquito, al costado, del partido. Está Carlos Solé y su voz enmudecida, en un nicho correcto, sencillo, próximo a lo de los Salaberry. Y está Raúl Sendic en la otra punta, con unas cuantas flores de plástico y tres clavel...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
Pujas por la postergación de la elección del presidente del BID

No tan rápido

Mundo Suscriptores
Racialidad, Policía y disidencia política en Cuba.

Negras intenciones

Sociedad Suscriptores
Amenaza de usar la fuerza pública al servicio de la patronal

Al borde del derrape

Sociedad Suscriptores
Nace una coordinación permanente de ollas populares

Aguantar la olla