Su tiempo tal cual él

Un espíritu libre para la apertura democrática.

Junto a Liber Seregni

Fui amiga del árbol, pero hay que tomar distancia para verlo en el bosque. En su centenario, descubro la afinidad genuina que hubo entre Hugo Alfaro y el tiempo esperanzado y difícil que se llamó “la apertura democrática” en Uruguay.

“Cuando se es periodista se lo es siempre”, creía Alfaro, y parece que así fue para él. Escribir sus crónicas era un modo de estar en el mundo y de compartirlo. Cuando no tuvo dónde publicar porque clausuraron Marcha y la dictadura no dejó resquicio ni para la prensa ni para la libertad, cuando se tuvo que poner a vender libros porque también lo dejaron sin su empleo, escribió igual. Supo, antes de que lo formularan los teóricos del lenguaje, que escribir es tanto comunicarse con los otros como conversar consigo mismo. Escribió para sí y para los cajones y ...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
Venezuela: debacle petrolera y elecciones parlamentarias

Un cóctel imprevisible

Mundo Suscriptores
El arresto de Álvaro Uribe

La mala hora del parapresidente

Mundo Suscriptores
Deuda externa y crisis climática en la pospandemia

¿Quién paga el pato?

Mundo Suscriptores
El acuerdo de Argentina con los acreedores internacionales

Gol en la hora

Cultura Suscriptores
Los amores queer de Virginia y Emily

El mundo mira fijamente