José Arenas, escritor y músico, se sienta en el bar vistiendo una remera negra del dúo montevideano de tango Hermanos Hernández. Parece haberse ataviado para la ocasión y en la siguiente hora y media hablará sobre algunas de sus aventuras tangueras –caso de la primera canción que lo enamoró del género– como de la cadena de publicaciones que le trajo 2025, una que tiene a la así llamada tanguez como base, excusa o extensión de cada obra. El 2025 fue de puro tango para Arenas, pero el género está tan impregnado a su esencia que no se da cuenta de ello hasta que se enciende el grabador. Fue un año cargado. Se publicaron dos álbumes: Melonio canta Arenas, álbum cantado por la coloniense Estefanía Melonio, y Testamento tanguero, del trío Hagopián-Irigoyen-Arenas –es decir, la trinidad compuesta...
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