Te reamo, sabiduría – Brecha digital

Te reamo, sabiduría

Las Olimpíadas Filosóficas Uruguayas 2015 batieron alas en La Paloma. Muchos de esos liceales quieren ser profesores y pensarán sobre esa y otras complejidades hasta octubre, cuenta Marisa Berttolini, profesora de filosofía integrante del comité olímpico.

Olimpíadas filosóficas 2015

Hay Olimpíadas Filosóficas desde 1999, y este año retomaron carácter nacional.
—Sí, las organiza la Inspección de Filosofía de Secundaria y la Asociación Filosófica del Uruguay (Afu), que integro, y cuya sede actual está en Salto; desde 1995 la Unesco promueve olimpíadas filosóficas internacionales, en las que los estudiantes uruguayos participaron dos veces, una en Estados Unidos y otra en Mar del Plata. Nuestro objetivo es profundizar la transformación que venimos instrumentando en la enseñanza de la filosofía, para sustraerla del historicismo y volcarla a la práctica de la reflexión argumentativa. Sin abandonar la historia de la filosofía, aspiramos a convertir el aula liceal en un espacio de generación y producción de pensamiento crítico. La pregunta-problema que proponemos debatir este año, ¿por qué educarnos hoy?, está vinculada, en varios aspectos, con las de ediciones anteriores: ¿qué paz es deseable?, ¿qué es una sociedad justa?, ¿el futuro es o se hace? Cuestiones, según Carlos Vaz Ferreira, normativas del “deber ser”, a diferencia de las descriptivas, por ejemplo: si hay vida en la Luna.
Enseñar a ignorar, pedía Vaz Ferreira.
—Exacto, la tensión entre lo que sé y lo que desconozco es lo que mueve el pensamiento. Las olimpíadas tienen dos máximas, una kantiana, “Atrévete a pensar por ti mismo”, y otra que erradica, como también quería Vaz Ferreira, la discusión para triunfar sobre el adversario. Porque los problemas suelen ser inmunes a soluciones únicas y porque el “enemigo” nunca debe ser el interlocutor, sino el problema, cuya “solución” puede estar, perfectamente, en reconocer y respetar los disensos que convoca, antes que en la obsesión, tan de moda, de forzar consensos.
¿Cómo trabajan las Olimpíadas?
—Los estudiantes debaten sobre el problema propuesto en todos los centros educativos del país, estimulados por los docentes de filosofía, y hay encuentros que permiten a los de Artigas intercambiar puntos de vista con los de Maldonado, por mencionar dos departamentos. Incentivamos la producción colectiva e individual, escrita y oral, y este año también el uso de distintos lenguajes, que pueden ir de un audiovisual a un montaje escénico, o expresiones plásticas. Las artes, en todas sus vertientes, tienen un éxito rotundo entre los gurises. Estamos proponiendo, además, que durante los debates los liceos se abran a sus respectivos contextos, invitando a la comunidad a participar, y en octubre, mes de cierre de las Olimpíadas, los jóvenes producirán textos a partir de disparadores reflexivos que pensamos compilar y publicar.
Si de Vaz Ferreira para acá lo que importa es discernir, no vencer, ¿por qué llamarlas Olimpíadas?
—Esa pregunta motivó una larga discusión interna; decidimos mantener la denominación de Olimpíadas como símbolo del momento en que la guerra cesa a favor del juego, el deporte, la superación de obstáculos, la cultura. Los textos que escriben los estudiantes no concursan entre sí, ni nada parecido; lo que sí hacemos es ordenar esos materiales con base en calidades sintácticas y expositivas.
¿Cómo estuvo la jornada inaugural?
—La tengo muy presente, por conmovedora. Hicimos la charla introductoria en el liceo de La Paloma y luego fuimos al centro cultural Casa Bahía, donde planteamos, a partir de una consigna, un taller en subgrupos. Uno de los subgrupos optó por trabajar a solas, pero aportó a la puesta en común un “personaje” que redactó una suerte de acta de lo que habían hablado.

(Lo que sigue son algunos registros de ese documento.)

“Pensar sin estudiar es tan inútil como estudiar sin pensar […]. Y nos pusimos a cantar ‘cuando sea grande, no quiero ser como vos’ […]. No queremos que nos eduquen en serie, como si el profesor fuera una máquina […]. Muchos docentes se comportan con los inspectores igual que nosotros con ellos, eso quiere decir que el sistema educativo es vertical y los profesores enseñan lo que les impusieron […]. Esto se trata de que podamos ser nosotros y ustedes puedan ser ustedes […]. Si el docente te dice ‘esta es mi manera de enseñar’, ¿por qué nosotros no podemos decir ‘esta es nuestra manera de aprender?’.”
Igual quieren ser docentes.
—Eso es lo interesante, en ese subgrupo la mitad aspiraba a serlo. Entonces, no quiero ser como vos pero reconozco a tal punto la importancia de tu rol educativo, que me gusta para mí.
1. Inauguradas el 18 de abril en ese balneario de Rocha, cerrarán sus actividades el 17 de octubre en todos los centros educativos del país que las hayan cobijado. Su Facebook es Olimpíadas Filosóficas Uruguayas 2015; y la página de la Afu www.asociacionfilosoficadeluruguay.org

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