Una máquina de comunicar - Semanario Brecha
Edición 1527 Suscriptores

Una máquina de comunicar

La relación de Mujica con los medios, pero también con los periodistas, ha sido un elemento central para forjar una estatura política, que a 20 años de su bautismo parlamentario ya está fuera de discusión.

Comunicación. Foto Alejandro Arigón

Si algún escriba se abocara a la farragosa tarea de recopilar aquellas frases de antología de Mujica, no podría eludir el “No sea nabo, Néber”. En su momento, los escandalizados optaron por centrarse en el epíteto, un vocablo naif alusivo a una hortaliza sopera que apenas alcanza los galones como para ser considerado un insulto. El Pepe era entonces parlamentario, pero la especie causó un festejado revuelo, el suficiente como para catar una vez más la impostura del político impensado. El hombre de pasado tupamaro había sido irreverente con el ícono del periodismo de la época, el circunspecto modelo de la Objetividad, con mayúscula, que a la postre terminaría asesorando al Partido Nacional. De todos modos, Mujica seguiría desparramando improperios inspirados en la gastronomía popular a dies...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 2003 Suscriptores
El cambio climático y el drenaje montevideano

Tricentenario desde la alcantarilla

Edición 2003 Suscriptores
La JUTEP postergó la discusión sobre declarar omiso a Sartori por segunda vez

El esquivo

Edición 2003 Suscriptores
La opaca trama empresarial detrás de una transacción inmobiliaria en la costa de Canelones

La cancha, el colegio y los caballeros

Edición 2003 Suscriptores
Los intentos sistemáticos para modificar la ley de violencia basada en género

Sin inocencia