El viernes santo es argentino

Cruzamos con mi hijo la avenida 9 de Julio para presentarle al Teatro Colón y los vimos. Jugaban al fútbol en la explanada del teatro, alumbrados por la programación en pantalla gigante. Ocho, nueve botijas. Arcos improvisados y tiros libres en el patio de un monumento cultural.

Claro, pueden porque hoy es viernes de Semana de Turismo y el Colón no trabaja, desconté. Dos guardianes de trajes negros me aclararon, sin embargo, que juegan todos los días. Y nadie los echa.

Pido a uno de los jugadores que confirme esa versión, y lo hace. Otro cuenta que algunos periodistas les hacen notas. Por un momento creo que estoy en Aparicio Saravia e Instrucciones, no en el esternón de Buenos Aires. Antes de despedirnos solicito a los cracs que posen ante mi celular. El japonés que todos llevamos dentro.

Dentro del Museo Histórico Nacional argentino hay una reproducción parcial de una pintura del uruguayo Juan Manuel Blanes, que muestra en primerísimo primer plano a José Gervasio Artigas en la puerta de la Ciudadela. De un lado del cuadro hay información sobre el papel del prócer en la historia argentina y del otro un cartelito que lo atribuye a autor anónimo. Vaya. Y eso que a pocos metros otra magnífica obra de Blanes, “La revista de Rancagua”, descubre caravanas en las orejas de los soldados negros.

Comento a una funcionaria que hace dos años visité este museo gracias a Ronda Cultural, un programa gratuito de visitas guiadas a museos y centros culturales bonaerenses, que viaja en micro y responde al Ministerio de Cultura de la Nación. Lo sacaron, anota la chica. Por qué. “Reducción de gastos.”

Ayer jueves 24 de marzo, mi hijo me acompañó a gastar suelas por Avenida de Mayo. Seguimos a miles que recordaron la fecha del golpe militar. Todas las edades, todas las consignas, un río de pancartas. El peronismo y el resto del mundo.

Ayer, 24 de marzo, olvidé a propósito el celular. Quería que un manifestante nos tomara una foto con su cámara. Y su energía.

Como dijo un creador uruguayo que empieza con zeta, tratamos el mismo asunto

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