El voto que el hashtag pronuncia

Polémica por mecanismo para elegir bandas para el Antel Fest.

Netuy marzo21

La compra de votos a sitios que prometen “hacerte ganar cualquier concurso en pocas horas” es el eje de esta discusión. La polémica surgió en pleno desarrollo del llamado para la nueva edición del Antel Fest, que este 29 y 30 de setiembre llegará a Piriápolis. En los reglamentos no estaba prohibido recurrir a este tipo de mecanismos, pero, como en todo, hay quienes sostienen que –aunque la ética no puede ser reglamentada– no puede quedar todo librado al juicio de cada quien.

“Las bandas nos matamos rescatando votos para Antel Fest, y por ejemplo hay este tipo de herramientas para seguidores. En el caso de mi banda estamos en el horno porque no tenemos un mango”, escribió Gastón Gómez el 7 de setiembre en su Facebook, desatando una larga lista de comentarios.

Dos días después se sumó Nicolás Conti: “Venía en el puesto 17 con mi banda hasta ayer. Casualidad que casi todas las bandas se estancaron y la que va ganando pasó de tener 150 votos a 1.700 al día siguiente, nosotros hicimos una publicidad en Facebook que ya llegó a 4.300 personas de las cuales 420 entran al link, y seguimos con 428 votos desde ayer”.

En las cadenas de protesta se posteaban links e imágenes sobre diversas formas de popularizar un contenido. Por ejemplo, la página www.compra-seguidores.com, garantiza que “con nuestros packs podrás ganar cualquier tipo de concursos en cuestión de horas”, la tarifa es la siguiente: 100 votos “reales” por 31,95 euros y 1.000 por 231,95. Otra opción, algo más accesible, cobra 15,95 euros los 100 votos y 115,95 los 1.000.

En estos foros también se planteó que la acreditación de esos votos –origen, hora de emisión y otros detalles– debería poder rastrearse, para establecer si, a pesar de no haber sido prohibida, la compra de votos va en contra del espíritu del festival. En su defecto, sugieren, podría ser considerada para una próxima oportunidad en que la empresa convoque a concursos de votos online.

José Mansino, guitarrista de Milo y los Distintos, contó a Brecha que a la ilusión inicial –por la posibilidad de ser protagonista de uno de los principales toques del año– le siguió la frustración. “De repente empezamos a ver que se promocionaban estos sitios que venden votos y que algunas bandas empezaron a despegarse del resto”, y sospecharon.

Hasta ese momento venían haciendo la clásica cadena entre seguidores, familiares, amigos y conocidos. “Pero cuando vimos el despegue de algunos, cortamos, estaban pasando cosas raras. Lo peor es que a Antel no le importa nada porque logró un montón de publicidad gratis por la difusión que hicimos nosotros en las redes, pero no se respetó el trabajo de muchas bandas que venimos remando desde hace años y haciendo las cosas bien”, cuestionó Mansino.

NADA PERSONAL. Claudio Picerno, productor del evento, le dijo a Brecha que entre sus funciones y responsabilidades no figuraba el concurso, como tampoco el armado final de la grilla. “Nosotros hicimos propuestas que obviamente incluían a las bandas que tienen que estar sí o sí porque son las que traen gente”, aclaró.

Explicó que la producción del evento se enmarca en una licitación y que desde su rol aconseja, propone y luego ejecuta. Y opinó que más allá de la polémica y de la veracidad que puedan tener las denuncias, cuando suceden cosas de este tipo siempre se puede “aprender” para el futuro.

Joaquín Vignoli, vocalista de Origen Alternativo, una de las dos bandas ganadoras mediante el voto de la gente, dijo que están “súper contentos” y que significa un privilegio haber ganado entre 335 grupos. Formada en 2016 y a punto de sacar su segundo disco, abrir el sábado 30 la décima edición del Antel Fest será un mojón en su carrera.

“Somos legítimos ganadores. No tomamos las denuncias sobre compra de votos como algo personal, porque los músicos que nos conocen saben cómo trabajamos y nos movemos. El primer año tocamos 50 veces, y antes de que cerrara el concurso estábamos en Buenos Aires en nuestro primer viaje al exterior”, destacó Joaquín. Ese día, asegura, se pasaron horas en la plaza de la Facultad de Humanidades porteña juntando votos.

“Lo que tenemos para decir es que es mentira”, enfatizó el músico. En Facebook tienen una base de 7 mil seguidores, otros mil en Instagram, algunos tienen canales en Youtube, y también se movieron con varios usuarios en Twitter. Afirmó que este territorio virtual, sumado a intervenciones directas como la de Buenos Aires, fueron lo que les permitió reunir las 2.778 voluntades que la convirtieron en la más votada.

Los siguió de cerca La Grulla, con 2.307 votos. El tercer grupo cosechó 1.964 votos, y ya en el cuarto lugar los clics bajan a 775. Después hay una franja de no más de 30 grupos que tienen entre 200 y 500 votos, mientras que la gran mayoría de los participantes no superó las 100 adhesiones, y dentro de este grupo hay muchos que no llegaron a las diez.

Las autoridades de Antel, encabezadas por su presidente, Andrés Tolosa, destacaron al anunciar a los ganadores, el 22 de setiembre, que un total de 35 mil personas respondieron a la convocatoria “Mi banda en Antel Fest”.

Los críticos de la metodología sostienen que al no fijarse claramente las características que deben tener los votos para ser válidos, es muy fácil torcer el espíritu con el cual se convoca a participar.

TODO LEGAL. Fuentes de Antel explicaron a Brecha que el concurso se organizó con base en la plataforma multisorteo Easypromos. Las razones para optar por ésta entre otras opciones fueron las garantías de transparencia que ofrecía, entre ellas 11 mecanismos de verificación para evitar votos dobles desde una misma cuenta o mediante cuentas creadas exclusivamente para este fin, entre otro tipo de maniobras virtuales.

Las fuentes confirmaron que durante el proceso de votación la plataforma multisorteo no reportó ningún incidente y que tampoco recibieron denuncias formales por parte de eventuales damnificados, por tanto no existe trámite alguno o investigación abierta para establecer a ciencia cierta si los votos fueron legítimos.

Ante la pregunta de si Antel podía garantizar que no ingresaron en un mismo momento y desde distintas partes del mundo centenares de votos para una banda, la respuesta es que ese dato no se tiene por la misma razón ya dicha. Como para Antel no existió el problema, no es necesario solucionarlo.

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