Y nada más que la verdad - Semanario Brecha
Edición 1498 Suscriptores

Y nada más que la verdad

Cuando entrés a Estados Unidos y el oficial de Migración te pregunte si tenés intenciones de matar al presidente, no se te ocurra hacerte el gracioso y decir que sí. Por más tonto que parezca (¿quién va a ser tan gil de anunciar que tiene pensado engualichar a Obama a distancia, pinchando alfileres en un muñeco de trapo?), los gringos se lo toman en serio, con el razonamiento, un tanto perverso, de que vas a decir que no, y después, cuando mates al presidente, te van a dar 30 y 15 por el asesinato y cadena perpetua por haber mentido al Estado. La mentira –en la declaración de impuestos, en el testimonio judicial, en el interrogatorio policial– tiene en Estados Unidos una gran carga represiva; de ahí que el ciudadano común se abstenga de mentir… a menos que tenga la certeza de que no lo va...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Edición 1997 Suscriptores
Julian Assange al borde de la extradición

La hora señalada

Edición 1997 Suscriptores
Un decreto del gobierno favorece a grandes consumidores de energía eléctrica

Usina de beneficios

Edición 1997 Suscriptores
Nuevo tributo a viajes fluviales abre una miríada de frentes al gobierno

Por el costado

1996 Suscriptores
El cierre de colegios y la respuesta oficial

El ansiolítico

1996 Suscriptores
Obras en la embajada de Estados Unidos

La ocupación