Haga la prueba. Busque a un amigo suyo que haya leído el Quijote y pregúntele qué le pareció el monólogo de Marcela. A pesar de lo impactante que es la mera existencia de ese personaje en una obra del siglo XVII y de la contundencia de su alegato, hay una enorme probabilidad de que su amigo no lo recuerde. Marcela es una muchacha muy hermosa de la que tenemos noticia porque en el capítulo XII unos cabreros les cuentan a don Quijote y a Sancho que, al día siguiente, será el entierro de Grisóstomo, un estudiante enamorado de ella que se quitó la vida al ser rechazado. Todos sienten una gran curiosidad por asistir al entierro y allí se dirigen, y se encuentran por el camino con otros pastores y gentiles hombres que confluyen hacia el lugar donde se cavará la tumba. Por el camino y mientr...
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