Una noche, mientras caminaba por una calle de Boston, Rümeysa Öztürk fue abordada por un grupo de hombres enmascarados. La estudiante turca, que prepara una tesis sobre literatura infantil en la Universidad Tufts gracias a una beca Fulbright del Departamento de Estado, no tuvo tiempo ni de asustarse. Le sacaron el teléfono y la mochila, la esposaron y la subieron a un auto que, como los secuestradores, vestidos de civil, no tenía identificación alguna. Su abogado no pudo encontrarla ni comunicarse con ella hasta 24 horas después, el 26 de marzo. De acuerdo a un comunicado posterior del Departamento de Seguridad Nacional y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos, Öztürk fue detenida para comenzar su proceso de deportación. Su visa había sido revocada con efecto inm...
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