A pesar de la fertilidad de la producción audiovisual en Uruguay, la existencia de una industria de cine en nuestro país todavía está en discusión. Se trata de un camino sin recorrer o una imposibilidad coyuntural, dependiendo de quién conteste. Lo que sí puede constatarse, sin embargo, es la prevalencia de un método industrial: dividido en diferentes etapas, es un proceso de creación que se vuelve, a su vez, en un proceso de legitimación. La búsqueda de apoyos públicos, por esto, precede a la realización y la posterga. La obra prepondera como promesa y ese tiempo excede al tiempo invertido filmando. El rodaje, entonces, queda reducido a unas pocas semanas contra los años de espera, y el cineasta queda alejado de la práctica. Pero ¿qué pasa cuando el proceso de producción de un filme se or...
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