Callaron otra voz

Asesinaron a Marielle Franco, defensora de DDHH y concejala de Rio de Janeiro.

Marielle Franco comenzó a militar por los derechos humanos luego de perder a una amiga por una bala perdida en un tiroteo entre policías y narcotraficantes en la favela carioca La Maré / Foto: Difusión, Facebook

Mujer, negra y criada en la favela carioca La Maré. Así se presentaba la concejala de izquierda y defensora de derechos humanos Marielle Franco, que en la noche del pasado miércoles fue ejecutada. Porque esas palabras tienen un sentido cuando por ser negro y pobre te discriminan y te militarizan tu barrio, cuando por ser mujer sufres otras innumerables violencias.

Hacía toda una vida que la socióloga de 38 años, que en 2016 fue la quinta concejala municipal más votada de Río de Janeiro, militaba en organizaciones sociales en las favelas y denunciaba abusos policiales y ejecuciones extrajudiciales que allí ocurrían. Empezó a militar por los derechos humanos como estudiante de secundaria, luego de perder a una amiga por una bala perdida en un tiroteo entre policías y narcotraficantes en el complejo La Maré donde se crió.

Hacía un mes que las calles del estado de Rio de Janeiro eran patrulladas por el Ejército (véase “Estado de excepción en Río de Janeiro”, Brecha, 23-II-18) y que Marielle Franco se oponía a esa intervención federal, a la violencia de la policía militar que, insistía, estaba matando “a nuestra juventud”.

Hacía dos semanas que esta representante del Partido Socialismo y Libertad (Psol) había sido designada como reportera de una comisión especial municipal para controlar esa militarización de la seguridad pública, acordada entre el gobierno de Michel Temer y el Congreso federal.

A alguien no le gustó esa voz y mandaron a matarla. La presidenta de la Comisión de la Mujer de la Cámara municipal volvía en un auto de una actividad con la organización Jóvenes Negras Moviendo las Estructuras cuando desde otro auto dispararon nueve balas que la mataron a ella y al chofer del vehículo, Anderson Pedro Gomes. Los pistoleros dispararon y desaparecieron, sin robarse nada.

El asesinato de Marielle Franco no es aislado. Las elecciones en las que fue elegida estuvieron marcadas por los asesinatos de una veintena de candidatos en Rio.

“Este escalofriante desarrollo es tan sólo un ejemplo más de los peligros que enfrentan los defensores de derechos humanos en Brasil. Como miembro de la Comisión de Derechos Humanos del estado de Rio de Janeiro, Marielle trabajó sin tregua en la defensa de los derechos de mujeres negras y jóvenes en las favelas u otras comunidades marginalizadas”, apuntó la directora de Amnistía Internacional en Brasil, Jurema Werneck, en un comunicado.

Al cierre de esta edición del semanario, se había convocado a varias manifestaciones en honor a Marielle Franco en diferentes puntos del país.

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