Los encuentros comenzaron a fines de marzo. Por entonces apenas se había cumplido el primer año de gestión, pero distintos estudios de opinión registraban un deterioro sostenido de la aprobación del gobierno y crecían las señales de malestar dentro del Frente Amplio (FA). En ese contexto, el secretario de la Presidencia, Alejandro Sánchez, decidió impulsar una serie de cenas reservadas con referentes del mundo académico y de la producción de conocimiento, con el propósito de escuchar diagnósticos y miradas sobre el momento político. La iniciativa se desarrolló por fuera de los ámbitos orgánicos de deliberación del FA y constituyó un canal propio de intercambio en un momento de creciente incertidumbre dentro del oficialismo. La dinámica fue deliberadamente informal, sin fechas predefinidas,...
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