Macri imputado y afuera de las listas

De mal en peor

El envío de armas a Bolivia en 2019 ya es investigado por la Justicia de dos países y lo tiene en el centro del escándalo. Además, en una Argentina que se prepara para elecciones inminentes, su facción ha sido eclipsada por una figura ascendente en la derecha.

Mauricio Macri luego de perder la elección nacional de octubre de 2019. Afp, Juan Mabromata

La documentación y el armamento antidisturbios exhibidos durante la conferencia de prensa del ministro de Gobierno de Bolivia, Carlos del Castillo, en la mañana del lunes 19, se encaminan a ser parte de la prueba judicial en ese país por los casos de las masacres de Senkata y Sacaba, perpetradas entre el 15 y el 19 de noviembre de 2019 en el marco del golpe de Estado contra Evo Morales, que encabezó Jeanine Áñez.

Mientras tanto, en Buenos Aires, el juez federal en el fuero penal económico Javier López Biscayart decidió levantar la feria judicial para iniciar la investigación sobre el recorrido de ese armamento desde el aeropuerto de El Palomar, en la capital argentina, hasta territorio boliviano. El magistrado hizo lugar al pedido del fiscal, quien ya imputó por contrabando agravado al expresidente Mauricio Macri, a los exministros de Seguridad y de Defensa Patricia Bullrich y Oscar Aguad, al exembajador argentino en Bolivia Normando Alvarez García –actual ministro de Trabajo del gobierno de Jujuy– y a los gendarmes Gerardo Otero, Carlos Recalde y Rubén Yavorski. De viaje por Europa, Macri considera las denuncias en su contra como un «bochorno del actual gobierno», según dijo a la prensa.

INTERNA CALIENTE

No son buenos tiempos para el expresidente. En Argentina, ha debido dar un paso al costado y renunciar a un lugar en la lista de candidatos para las primarias de la coalición que él mismo fundó, Juntos por el Cambio, hoy rebautizada Juntos. Lo mismo ha hecho Bullrich, hoy presidenta de Propuesta Republicana, uno de los dos partidos principales de la coalición. Ambos han sido desplazados por el sector moderado de la alianza, encabezado por el alcalde porteño Horacio Rodríguez Larreta.

En las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 12 de setiembre, quienes superen el piso del 1,5 por ciento del padrón accederán a la elección del 14 de noviembre, que renovará la mitad de la cámara de Diputados y un tercio del Senado. A nivel nacional, cuatro son los frentes con chances para noviembre, según las encuestas preliminares: Juntos, el oficialista Frente de Todos, la nueva vertiente del peronismo heterogéneo Vamos con Vos (liderado por Florencio Randazzo, exministro del Interior del gobierno de Cristina Fernández) y la izquierda trotskista encarnada en el Frente de Izquierda y los Trabajadores (FIT).

El otro socio principal de Juntos, la histórica Unión Cívica Radical, decidió recientemente incorporar a sus filas al neurólogo Facundo Manes, un hombre mediático con ambiciones que van más allá de una banca parlamentaria. Manes se presentará en la provincia de Buenos Aires y Larreta ya le allanó el terreno al evitar sacrificar a sus figuras principales en una interna en la que podrían perder con el neurólogo. El jefe de gobierno porteño decidió enviar a su vice, Diego Santilli, a competir por la provincia y resguardar a la exgobernadora María Eugenia Vidal para la ciudad, donde se enfrentará en una interna al que fuera ministro del gobierno de Fernando de la Rúa, Ricardo López Murphy, flamante incorporación de Juntos en la capital. En la provincia, en tanto, el partido de López Murphy integrará otra alianza de derecha: Avanza Libertad, encabezada por los libertarians José Luis Espert y Javier Milei.

AL CENTRO Y A LA IZQUIERDA

Por el lado del oficialismo, se mantiene la coalición de 24 agrupaciones que llevó a la presidencia en 2019 a la dupla Alberto Fernández-Cristina Fernández. Ambos ordenaron armar una lista única por distrito para evitar posibles fugas de votos hacia la propuesta liderada por Randazzo. El exministro pretende heredar los votos que hace dos años fueron para el extitular de Economía del primer gobierno kirchnerista Roberto Lavagna. Randazzo ha logrado, además, sumar a un sector que rompió con el massismo cuando su líder se integró al Frente de Todos.

Un panorama más disperso enfrenta la izquierda trotskista. Por un lado se mantiene el FIT, integrado por el Partido de los Trabajadores Socialistas, el Partido Obrero, el Movimiento Socialista de los Trabajadores y la Izquierda Socialista. Pero por fuera de esta coalición estarán Tendencia Obrera (una reciente escisión del Partido Obrero, encabezada por su histórico dirigente, Jorge Altamira) y el Nuevo Movimiento al Socialismo, dos formaciones que enfrentan la incógnita de saber si lograrán superar el filtro de las PASO.

Las primeras encuestas indican una ventaja a nivel nacional para el oficialista Frente de Todos, seguido por Juntos. En la provincia de Buenos Aires, los sondeos indican ganador al Frente de Todos y en la capital a los encabezados por Larreta. Córdoba y Santa Fe serán territorios disputados cabeza a cabeza. Las cosas están tal como lo había deseado en su momento Néstor Kirchner, quien quería un tablero disputado por una centroderecha representada por el macrismo y una centroizquierda arropada por el kirchnerismo. De los nombres hoy en disputa saldrán los candidatos con mejores chances para las presidenciales de 2023.

Artículos relacionados

Mundo Suscriptores
La economía en el centro de la disputa política argentina

Bajo su atenta mirada

Política Suscriptores
Argentina mira en silencio las maniobras de Lacalle

Como con bronca y junando

La crisis en el gobierno argentino tras las PASO

Gambito de dama

Mundo Suscriptores
Argentina y las primeras PASO de Milei

Inflación derechista

La concentración en pocas manos del oxígeno argentino

El bien más preciado