Divertirse en grande

“José Rilla & amigos”

José Rilla & amigos se presenta este sábado 16 de junio en Barra 7, Canelones 799 esquina Florida, a las 23 horas.

Entre 2014 y 2016 el músico y cantautor José Rilla se juntó en diversos estudios con un montón de amigos para tocar con alegría y dar forma a un primer disco solista en el que pasa de todo un poco.

Hay murga, candombe, rumba flamenca, rock, funk, plena, samba brasileño, ritmos tropicales…

Antes que nada, digamos que José Rilla nació en Montevideo en 1989 y que desde 2005 se ha dedicado a tocar por aquí y por allí, siendo incluso artista ambulante en el transporte colectivo, viajero incansable por nuestro continente y fundador del grupo de samba brasileña O Som da Rua, así como del grupo de música tropical Los Ladris de la Salsa.

Rilla vivió en Brasil dos años, y un año en el área de Colombia y Venezuela, asimilando las músicas propias de esos medios culturales. Vuelto a Uruguay, empezó a trabajar en su primer disco, convocando a más de veinte músicos para compartir la tarea y, como se escucha claramente, pasársela en grande.

El entusiasmo que hay en este producto es absolutamente innegable, como lo son, asimismo, una serie de salvedades imposibles de no ser marcadas.

Las canciones, con excepción de algunas pocas en las que otros músicos colaboraron en su gestación, pertenecen totalmente al propio José Rilla.

Hay que decir que falta muchísimo trabajo, tanto en lo autoral como en lo interpretativo. Y sorprende asimismo la toma de sonido original y la mezcla, sin mayores matices (la voz está mezclada tan plana que parece salir de un megáfono, por ejemplo).

Es una pena, porque a lo largo de todo este disco se advierte que hay instrumentistas que notoriamente tocan muy bien.

Rilla canta en forma lineal unas letras que, además, se apoyan en músicas predecibles y que muestran un manejo lingüístico por momentos confuso y con estructuras idiomáticas puestas con calzador en la métrica de las frases a cantar.

Describir la naturaleza última de este disco resulta bastante difícil: no puede decirse que sea un disco de rock, de samba, de rumba, de plena, de candombe, sino más bien que aquí hay “rockeces”, “sambeces”, “pleneces” o “candombeces”. Son como “tarjetas postales” de cada estilo, referencias que no profundizan en la naturaleza de ninguno de esos géneros. Así, el disco se vuelve entonces un mosaico bastante peculiar de todas esas músicas.

La barra de Rilla y amigos meten para adelante como locos y tocan y cantan con un entusiasmo sin fisuras, pero falta pupila para entender que hay que trabajar muchísimo y por dónde encarar ese trabajo.

Aun así, hay determinadas canciones del disco que muestran puntas interesantes, como el tema netamente sambeado “En su viaje”, que abre el fonograma, el tema de aires flamencos “Mi universidad”, el tema entre candombeado y murguero “Armonía”, y muy especialmente dos lindos y cálidos instrumentales donde la banda lo hace muy bien: “Tanguaso”, de clima tanguero, y la balada “Amazonia”, que cierra el disco.

No es cómodo para un periodista musical señalar tantas cosas que en su opinión no están bien. Sobre todo cuando es perfectamente consciente de la carga de ilusión inmensa que todo músico tiene cuando edita un primer disco. Ojalá el entusiasmo de Rilla y amigos cristalice pronto en productos más elaborados, menos desparejos y con mayor aporte. Ganas sobran en este solista y sus músicos.

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