Hace tres años, la revista Time retrataba la excéntrica vida de Bryan Johnson, un multimillonario tecnológico que vive en su mansión de Venice, California. Entre luces blancas, espacios asépticos y tecnología de última generación, el hombre, que hoy tiene 48 años, dedica cada día de su vida a su única obsesión: no morir. Johnson invirtió más de 4 millones de dólares en Blueprint, un sistema de longevidad que le dice todos los días qué comer y cómo ejercitarse para no envejecer. Aunque su caso parece extravagante, no es una excepción. Multimillonarios como Jeff Bezos, creador de Amazon, y Peter Thiel, fundador de Palantir, invierten fortunas en proyectos que prometen la juventud eterna. Más allá de estas excentricidades de los tecnobros, hay algo que probablemente nos ocurrirá a todos:...
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