El homenaje a Roger Julien y Victoria Grisonas: Una baldosa por la memoria - Semanario Brecha
El homenaje a Roger Julien y Victoria Grisonas en Buenos Aires

Una baldosa por la memoria

El barrio Las Cinco Esquinas, en la localidad bonaerense de San Martín, amaneció con movimientos poco habituales para una zona castigada por el desempleo, la pobreza y el cierre de fábricas desde hace más de 25 años. El sábado 23 de junio, después de mediodía, la Comisión Por la Memoria, la Verdad y Justicia Elena Carranza, de San Martín, la Comisión de Familiares y Compañeros de Detenidos Desaparecidos, de Tres de Febrero, y el comité de base Fernando Morroni, del Frente Amplio, de San Martín, prepararon un homenaje a los militantes populares desaparecidos de este barrio, en el noroeste de la capital argentina.

En el cruce de las cinco esquinas –de las calles Carlos Gardel, Almirante Brown, Mitre y Tornquist–, los organizadores del homenaje pintaron en un muro un mapa de las viviendas de los desaparecidos y los comercios e industrias que daban vida al barrio en 1976. Un malentendido y la cerrazón de la propietaria del muro hicieron llegar a la policía, que tras discutir con los organizadores los autorizó a continuar el acto a condición de volver a blanquear la pared al día siguiente. Brecha estuvo presente y rescató algunas imágenes para el recuerdo.

A unos 20 metros de ese lugar fueron secuestrados y desaparecidos en la tarde del 26 de setiembre de 1976 los militantes del PVP uruguayo Mario Roger Julien Cáceres y su compañera, Victoria Lucía Grisonas. En el lugar exacto del homenaje funcionó hasta 2006 la estación de servicio YPF adonde fueron llevados esa tarde los hijos del matrimonio –Anatole Boris, de 4 años, y Victoria Eva, de 18 meses– por una mujer policía, hasta que el operativo terminó. De Roger y Victoria nada se supo; sus hijos fueron vistos primero en Orletti, luego en Montevideo, y finalmente fueron rescatados en una plaza de Valparaíso, Chile, y recuperados en 1979 por su abuela Angélica y las Abuelas de Plaza de Mayo.

Unas 80 personas –entre ellas Luis Julien, hermano de Roger; Lucho Ruiz, militante del PVP y residente en Buenos Aires desde los años setenta, y la cónsul uruguaya Lilian Alfaro– se encontraron para contarle al barrio sobre “ese matrimonio de uruguayos secuestrados en 1976”. También fueron recordados dos vecinos, los hermanos Martín y Horacio Landín, nietos del primer intendente del municipio de Tres de Febrero, militantes sindicales y peronistas, secuestrados entre febrero y setiembre de 1977.

Asistieron al acto Joaquín Castro y su esposa, Esther, quienes fueron testigos –en el juicio sobre Automotores Orletti, en 2011– del secuestro del matrimonio Julien Grisonas. Francisco Cullari, el otro testigo que vio salir con vida a Julien por última vez de una vivienda ubicada sobre la calle Carlos Gardel, falleció en 2012. “Nosotros ese día vimos lo que pasó y cómo se llevaban a la mujer, a Victoria, arrastrándola de los pelos. Cómo los dos chicos lloraban y pedían por la madre, la policía que los llevaba les gritaba: ‘La yegua de tu madre no está más.’ Así actuaron las bestias que tomaron el barrio esa tarde”, relató a Brecha, emocionada, Esther Castro, al borde de sus casi 80 años.

En setiembre de 2017 los policías federales Oscar Gutiérrez y Rolando Nerone fueron condenados a seis años de prisión por el secuestro del matrimonio. Nerone había recibido un balazo en la pierna ese día cuando se encaminaba a la vivienda de Julien durante el operativo para detenerlo, y pidió el retiro, tras lo cual fue condecorado por la Secretaría de Inteligencia del Estado (SIDE) argentina. Ambos pertenecían al Departamento de Asuntos Extranjeros de la Policía Federal, encargado de investigar a partir de 1973 a los extranjeros que solicitaban asilo político en Argentina.

En la mañana de ese mismo 26 de setiembre fueron secuestrados Adalberto Soba y Alberto Mechoso, más tarde sus esposas y los también militantes del PVP Raúl Tejera Llovet y Juan Pablo Errandonea. Al día siguiente se produjo el secuestro del matrimonio Jorge Zaffaroni y María Emilia Islas Gatti, junto a su hija, Mariana Zaffaroni, recuperada en 1992 de manos del agente de inteligencia Miguel Furci, condenado en 2016 en la causa Orletti a 25 años de prisión por varios secuestros.

Las iniciativas de vecinos para recuperar la memoria sobre lo ocurrido durante los años de la dictadura, que comenzaron en los años noventa en la ciudad de Buenos Aires, se han extendido sobre el llamado conurbano bonaerense, donde la represión castigó a militantes sociales en todos los municipios. En los barrios de San Martín y Tres de Febrero los vecinos optaron por identificar con baldosas conmemorativas los espacios donde habitaron quienes hoy permanecen desaparecidos. Los Julien Grisonas ya tienen su lugar en el corazón del barrio Las Cinco Esquinas, en San Martín.

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