Entre el verso propio de la literatura sálmica y el poema en prosa, esta nueva entrega de Magliano se puede ver, quizás, como un procedimiento de resignificación del yo poético mediante el viaje por los planos sombríos –aunque quizás habría que hablar de umbrales– de la memoria. Y será ese viaje lo que pondrá en crisis la realización discursiva del yo, que deja en claro la predominancia de una experiencia conflictiva del sujeto lírico que plantea la búsqueda de una verdad (para nada exenta de trascendencia) que define y construye al hablante, y establece como parámetros y territorios de exploración los procesos metafísicos de un sujeto que se inserta en el mundo y en el sentido propio de la muerte. En particular, la de su madre, para cumplir su objetivo: encontrarse con su yo o ese otro qu...
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