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El pulso por el futuro

Cincuenta días en la calle.

La represión llevada a cabo por la policía chilena en las manifestaciones de los últimos meses ha dado lugar a denuncias de organismos internacionales por violaciones a los derechos humanos / Foto: Afp, Claudio Reyes

La revuelta chilena ha sido atacada por los carabineros y cercada mediática y políticamente por los partidos políticos. Sin embargo, no pierde su fuerza y se amplía con la masiva participación de mujeres jóvenes y, progresivamente, de los pueblos originarios.

 “Volvimos a ser pueblo”: un sencillo
cartel pintado sobre papel, colocado por una comunidad de vecinos sobre la
avenida Grecia, es un grito de protesta contra el neoliberalismo que convirtió
a las gentes en apenas consumidoras. Pero también conforma todo un programa
político y una ética de vida, en apenas cuatro palabras.

No muy
lejos de allí, la céntrica Plaza de la Dignidad, nombre con el que la revuelta
chilena ha rebautizado a la Plaza Italia, parece zona de guerra. Los comercios
están cerrados en varias cuadras a la ...

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