Entre bellacos, rebeldes y algunas pifias - Semanario Brecha
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Entre bellacos, rebeldes y algunas pifias

Sesión de diputados en San Carlos

Por cuarta vez, desde el retorno a la democracia, los diputados dejaron sus poltronas montevideanas para sesionar en el interior del país. Fue a instancias del colorado Germán Cardoso (Vamos Uruguay), un fernandino “puro y duro” al decir del diputado frenteamplista y carolino Pablo Pérez, que la Cámara de Representantes realizó, el lunes 8, una sesión solemne en San Carlos para celebrar los 250 años de la fundación de la ciudad. Setenta de los 99 diputados, más 400 autoridades nacionales y extranjeras, se reunieron en la cancha del gimnasio del Centro Deportivo Municipal Carolino (Cedemcar), seguidos desde las gradas por más de 700 personas, más otras tantas que circulaban afuera observando una pantalla gigante.
La seguridad dentro y fuera del estadio fue evaluada durante diez días, para diseñar un plan que permitiera movilizarse sin riesgos. Un total de 15 policías vestidos de particular se mezclaron entre el público y los legisladores, en tanto 20 uniformados se repartieron en el exterior. También circularon efectivos del Grupo Especial de Operaciones (geo) y un escuadrón antibombas.
A simple vista, reinó la distensión y nadie se mostró temeroso del contacto con el público que ingresó libremente y sin cacheos hasta que Cardoso ordenó cerrar las puertas “porque no cabía un alfiler”. Tampoco hubo gestos de aversión hacia los manifestantes del sindicato de maestros (Ademu) armados con bombos, una pancarta, tres banderas y un megáfono en el portón frontal del establecimiento.
Inesperadamente, el único incidente se dio entre la diputada frenteamplista Daniela Paysée (Asamblea Uruguay) y el nacionalista Nelson Rodríguez (Aire Fresco), representante de Maldonado. El entredicho, que duró eternos segundos, se gestó porque Payseé, primera vicepresidente de la Cámara, se negó a que el legislador de Maldonado se sentara a la mesa como segundo vicepresidente para dar la palabra a Cardoso cuando éste fuera a hacer su discurso. Al cabo de un intercambio de gestos y señales, en primera fila, quien subió al estrado fue Rodríguez. Se desconoce si esta historia continuará ya que Payseé denunció, públicamente, la violación del reglamento.

MUY A LA DERECHA. Los cinco discursos de la sesión solemne tuvieron en común la exaltación de históricos personajes carolinos y de la fuerte identidad local que caracteriza a San Carlos, desde que fue fundada por el español Pedro de Cevallos con un híbrido de pobladores azoreños y canarios.
A varios militantes locales les llamó la atención los discursos de los diputados frenteamplistas carolinos Darío Pérez y Pablo Pérez: aunque se dirigían a un pueblo que es bastión del Frente Amplio en todo Maldonado, optaron por ensalzar a los mismos fundadores que la derecha y omitieron mencionar a quienes contribuyeron a la democracia desde la vertiente local de la izquierda.
En el resumen de 250 años de historia la única referencia a la resistencia a la dictadura –de cuyo inicio se cumplen 40 años– fue aportada por Darío Pérez, quien someramente comentó que “200 detenidos de San Carlos pasaron por la cárcel” en esa época. Eso fue después de hacer una encendida defensa de la “rebeldía” y la “autonomía” de la ciudad. “Los carolinos somos tan orgullosos que a veces hasta molesta. (…) Somos bellacos y rebeldes y nos enorgullecemos de la rebeldía y de ese amor por la autonomía”, dijo el legislador de la Liga Federal Frenteamplista, que se presenta como el más rebelde de los oficialistas al negarse a aprobar el proyecto de regulación de la marihuana.
No obstante, los discurso “políticamente correctos” de los diputados Pérez sucumbió cuando recordaron la eterna rivalidad entre San Carlos y la capital departamental. “Crecimos peleando con Maldonado, que siempre quiso ponernos la pata arriba”, dijo Darío, aún lejos de pedir votos fernandinos para cumplir su sueño de llegar a la Intendencia de Maldonado. Pablo Pérez suavizó el discurso mencionando la “construcción de ciudadanía” que lograron ambas localidades, pero no soslayó que históricamente Maldonado “invadía” tierras carolinas y “le quitaba los recursos al pueblo productor, rico y autosuficiente”.
Fue llamativo, sin embargo, que el legislador no aludiera a la resistencia carolina a la dictadura. No sólo porque fue profesor de historia sino porque también escribió un capítulo sobre el tema en un libro del Centro de Investigaciones Históricas de San Carlos.
Durante la sesión también hablaron los diputados Cardoso, Rodríguez e Iván Posada, a quien la tolerancia carolina salvó de pasar un mal momento cuando cometió dos garrafales errores. El diputado del Partido Independiente mencionó la gesta del Club Atenas en el fútbol del Interior y fue aplaudido a rabiar, pero perdió varios puntos cuando atribuyó un origen carolino al Club Ituzaingó de Punta del Este. También dijo que el militar local Leonardo Olivera había nacido en Castillos, apoyado en datos erróneos que le había aportado el diputado rochense José Carlos Cardozo, según confesó después.
Más tarde que lo previsto, diputados, invitados y público se volcaron a la calle para ver pasar un desfile inédito en la ciudad. En la húmeda mañana de los 250 años carolinos, la música de las orquestas se mezcló con los cánticos de los docentes reclamando más salarios. Las frases detonaron en los oídos de los diputados de todos los partidos, que en general tomaron el acto como una muestra de “democracia”. Así pasó la cuarta vez que la Cámara de Representantes sesionó en el interior del país. La quinta ya se prepara, porque el 25 de agosto habrá plenario solemne en Florida.

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