Cinco años atrás, el entonces senador Luis Lacalle Pou criticó con dureza al Poder Ejecutivo por haberse olvidado del Poder Judicial en el reparto presupuestal: esa actitud del gobierno suponía avanzar «en una pérdida de calidad institucional». Con esas palabras en la memoria, la asunción del nuevo gobierno generó en las autoridades judiciales la expectativa de un mayor presupuesto para atender asuntos esenciales. Pero las señales del gobierno son confusas. Semanas atrás, Lacalle Pou se reunió con representantes de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) para delinear los aspectos centrales del presupuesto quinquenal y les pidió «ajustarse el cinturón» (El Observador, 13-VII-20). En sucesivas reuniones, el gobierno insistió en que el Poder Judicial aplique un recorte del 15 por ciento en los ga...
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