Su rol como productor de Los Beatles empezó con una patada en el culo. La víctima fue Pete Best, el primer baterista de la banda. ¿El crimen? No lograr mantener un ritmo estable en «Love Me Do» en la primera audición que hicieron para EMI. Y eso que para entonces George Martin ni siquiera era oficialmente el productor de la banda, sino el último ejecutivo que tendría la oportunidad de rechazarlos. De hecho, fue el operador de cinta Chris Neal el que corrió a buscarlo a la cafetería de la discográfica cuando, tras grabar una espantosa versión de «Bésame mucho», los futuros Fab Four tocaron «Love Me Do». Pero George Martin no quedó impresionado ni por su sonido ni por sus canciones. De hecho, lo que más le gustó de estos liverpulianos fue su sentido del humor. ¿Se puede contar todavía la ané...
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