El humanismo pasa revista - Semanario Brecha

El humanismo pasa revista

Cada tanto la trinchera humanista recibe víveres suntuarios, como el segundo número de la revista Humanidades, que publicó la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación. Su editor, el historiador Alcides Beretta,¹ admite que sólo es atractiva a ojos universitarios.

Revista Humanidades, pliego interior

—Dos números que partieron de qué motivaciones.

—Por un lado, revivir el espíritu de la vieja revista de la facultad, tronchada por la dictadura, en una nueva apuesta que difunda avances de investigación e investigaciones concluidas, y, por otro, reflexionar sobre el sentido de las humanidades en una sociedad que, galvanizada por el “viru viru”, las desacredita a diario. A este objetivo cabe añadir el de fortalecer el diálogo de las humanidades con las ciencias llamadas duras, que parecen tan lejanas y competidoras, pero no lo son. El diálogo existe, hace falta explicitarlo.

—¿Con base en qué criterios ordenás los temas a publicar?

—Me parece pertinente relevar el estado de la investigación universitaria en el campo de las humanidades a través de uno de sus indicadores principales, el financiamiento.

—¿Los primeros datos son alentadores?

—Creo que la Universidad de la República se ha manejado con ecuanimidad a este respecto, y no ha discriminado a las humanidades.

—A pesar de que más de un actor universitario del campo humanístico esté dispuesto a sostener lo contrario.

—El cuello de botella es la limitación de recursos. Las postulaciones a fondos de todas las áreas del conocimiento y la investigación abundan, y aun las excelentemente puntuadas enfrentan la incertidumbre en cuanto a financiación.

—Estabas desarrollando el menú de la revista.

—Bien, pesó de forma clara la necesidad de revisar la situación de las humanidades con respecto a las ciencias duras. La importancia de recoger impresiones y puntos de vista de ese territorio disciplinario acerca del nuestro.

 —¿Hay conexión entre ambos?

—Claro que sí.

—¿Ejemplos?

—La Universidad de la República cuenta con un espacio interdisciplinario cuyo cometido es, precisamente, diseñar y promover modelos de trabajo y abordaje en común.

—Y existe, por ejemplo, la antropología biológica.

—Sí, que a instancias de una investigadora de la Facultad de Humanidades, Mónica Sans, cuenta con una licenciatura compartida por nuestra facultad, la de Ciencias y, creo, la de Medicina.

—Esa licenciatura merecería un espacio en la revista.

—Cómo no, un detalle importante a tener en cuenta es que uno se plantea determinado número en la cabeza y la realidad lo modifica a discreción. En primer lugar, porque la revista prefirió, al camino fácil de llenarse de investigaciones realizadas o en curso, pedir a distintos investigadores que escribieran no sobre su objeto de investigación sino sobre otros temas, en los que uno les ha escuchado argumentaciones solventes. En segundo lugar, porque la recargada agenda laboral de los y las investigadoras conspira contra los plazos de elaboración y entrega de las colaboraciones.

—El decano Álvaro Rico menciona, en la introducción a este segundo número, que la revista procura combinar la reflexión humanística institucionalizada, no librepensante, con la independencia técnica y el pluralismo de quienes la escriben. Así las cosas, ¿hasta dónde los redactores pueden apelar a un estilo periodístico o literario? 

—El primer número de la revista Humanidades incorporó un extenso artículo del profesor de filosofía de las ciencias Aníbal Corti, sobre el debate público surgido hace unos años en torno a las humanidades “versus” la producción, disparado a partir de un artículo en un periódico. Basándose en artículos de prensa que jalonaron esa polémica, escritos por intelectuales, artistas, científicos y el propio autor en el semanario que está entrevistándome, Corti entretejió un itinerario reflexivo que, sin traicionar sus calidades narrativas, respetó los parámetros académicos.—¿No es una fórmula a replicar para un producto con vocación de incrementar lectores?

—Una revista académica no es atractiva fuera del ámbito universitario; sus preocupaciones están muy distantes de nuestros avatares cotidianos. Desconozco cómo evaluaron los lectores de Brecha y La Diaria ese debate que Corti enriqueció y alojó en las páginas de la revista, pero a mí me dio una sensación endogámica. De que somos los mismos, discutiendo en otro lugar, sobre lo mismo. 

—¿Cuándo sale el tercer número y dónde están disponibles los anteriores?

—La intención es que salga en octubre de este año; la revista está disponible en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, y sus dos números están colgados en la página, www.fhuce.edu.uy, sección Comunicación.

  1. Alcides Beretta Curi nació el 28 de febrero de 1946, es licenciado en ciencias históricas por la Universidad de la República, doctor en historia por la Universidad de Barcelona y profesor titular, en régimen de dedicación total, en el Centro de Estudios Interdisciplinarios Latinoamericanos Profesora Lucía Sala, de la Fhce. Entre sus publicaciones recientes figuran los títulos Inmigración europea e industria. Uruguay en la región 1870-1915, Montevideo, Csic-Udelar, 2014; Historia de la viña y el vino de Uruguay, tomo 1: El viñedo y su gente, 1870-1930, Montevideo, Csic-Udelar, 2015; Inmigración europea, artesanado y orígenes de la industria en América Latina, Montevideo, Facultad de Humanidades, Ministerio de Industria, Energía y Minería, 2016.

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