En medio de una nueva ola de avances en inteligencia artificial (IA), con sistemas que automatizan tareas complejas y evolucionan a una velocidad que ni sus propios desarrolladores terminan de explicar, comenzó a circular, en febrero, una carta que hizo bastante ruido. «Algo grande está pasando», escribió el estadounidense Matt Shumer, CEO de OthersideAI, y puso en palabras una intuición que empieza a filtrarse fuera del mundo tecnológico: el cambio ya ocurrió, aunque todavía no todos lo veamos. El punto de la carta no era menor. No se trataba de un regulador pidiendo cautela ni de un académico ensayando hipótesis, sino de alguien que, desde dentro del propio ecosistema, advertía, sin demasiadas vueltas, que el proceso ya está en marcha y que la incredulidad funciona más como una estrategi...
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