Contra la interpretación - Brecha

Contra la interpretación

Homenaje a Violeta Parra en el MAPI.

“Contra la guerra” (1963)

El merecido homenaje local a Violeta Parra (San Fabián de Alico, 1917-Santiago de Chile, 1967) en el centenario de su nacimiento,1 que destaca una faceta no tan conocida como la musical –su calidad de artista plástica–, viene a quedar un tanto empañado por dos aspectos a mi juicio desafortunados. “La obra de Violeta Parra se compone de más de 1.200 piezas musicales, grabadas en 12 distintos long play originales y otras tantas piezas visuales, incluyendo arpilleras bordadas, relieves en papel maché, pinturas al óleo, esculturas de alambre y cerámica”, resume Gonzalo Arqueros en un catálogo de reciente publicación.2

En efecto, además de la cuantiosa producción musical de Violeta y su enorme rescate de las tradiciones populares campesinas, un multifacético talante creativo caracterizó su accionar en los distintos ambientes culturales que frecuentó, tanto en tierra americana como en sus viajes y estadías europeas.

La arpillera bordada “Contra la guerra” (1963), concebida en Ginebra, resume las ansiedades de un momento político de crisis mundial y amenazas bélicas: es un ejemplar representativo de la imaginación plástica y pacifista de Violeta y una obra maestra en su género. La principal circunstancia decepcionante de esta muestra es que no se exhibe la pieza original sino un conjunto de reproducciones digitales. Las impresiones son de buena calidad, al punto que una mirada apurada podría confundirlas con el original, pero no se establece con suficiente claridad, desde la señalética, una advertencia en este sentido.

Ahora bien, no se trata de fomentar el mero fetichismo por la obra única. Sobran, sin embargo, los accesos a las reproducciones por Internet tanto como las entrevistas históricas a Violeta. Pero un textil, a diferencia de ciertos dibujos y algunas pinturas, no puede ser emulado por el chorro de tinta sin una pérdida sustancial de información. La arpillera supone transparencia, arrugas, imperfección. El tejido, cualquier tejido, conserva por siempre trazas de vida, como bien podemos observar en otra muestra que se presenta actualmente en el museo, 20 años de la Wta, parte de la bienal textil de Montevideo.

La reproducción se justifica con fines didácticos, que es básicamente lo que se propone esta muestra, pero al hacerlo compromete la esencia poética de la obra. Pues –segunda decepción– la pieza está dividida y explicada tramo a tramo, siguiendo las definiciones y los criterios de su autora (comentarios llevados a cabo la mayoría en francés, hecho que la obligó también a simplificar su léxico y reducir las posibilidades interpretativas). Cada elemento es diseccionado y expuesto como si se tratara de una gramática codificable: la arpillera “simboliza la humanidad en cuatro jardines humanos, cuatro personajes diversos son amantes de la paz” (Jorge Montealegre Iturra), la paloma de la paz está acunada en su barca –frutero y embarcación– en cada uno de los cuatro personajes… ella, de morado, por su nombre, lleva en la cabeza una cruz popular, “su amigo argentino” una menorá, el tercer personaje sería Teresa Vicuña, ceramista amiga (está pintado con verde esmeralda), y la “mujer indígena”, el cuarto personaje, de color azul, tocado con un ramito de canelo, que es árbol sagrado para los mapuches… Además, la carpa con guirnaldas y banderines representa a los distintos países, las guitarras a los costados simbolizan la música popular, etcétera.

Todas las interpretaciones de una obra, incluidas las de su autor, son de ayuda a quien contempla, pero una intermediación tan potente desfavorece la pulsión germinal de la obra de arte. Es necesario que el espectador se aventure por sí mismo, que él también se arrugue, se transparente, se equivoque y sea imperfecto en su “urdimbre” interpretativa. “La visualidad de Violeta Parra –sostiene Arqueros en el catálogo ya citado– no se puede explicar como un programa, un estilo o una ‘estrategia visual’, es necesario profundizar en ella en cuanto poética.” Faltó esa profundización, aunque la muestra es oportuna en su evocación y nos acerque con buenas intenciones a una pieza mayor de una poeta mayor.

  1. Violeta Parra. Contra la guerra. Mapi.
  2. Catálogo razonado. Colección Museo de Arte Contemporáneo, Facultad de Artes. Universidad de Chile, Santiago de Chile, 2017.

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