Desde el último domingo, los distintos candidatos a las elecciones pueden hacer de manera oficial lo que hacían desde hace ya varios meses: pedir votos. Los que buscan la presidencia los van a necesitar, ya que las encuestas dan un escenario apretadísimo, tanto en la primera como en la eventual segunda vuelta, el 25 de octubre, entre el progresismo y la ultraderecha. Un mano a mano entre el actual presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca la reelección y un cuarto mandato, y Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, preso desde noviembre pasado por tentativa de golpe de Estado. La tan mentada «tercera vía» parece camino a mostrarse de nuevo inviable, y se mantiene la disputa entre los campos de la centroizquierda y el bolsonarismo, como ocurre desde 2018. Además de eleg...
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