Me logueo, luego existo - Semanario Brecha
Edición 1580 Suscriptores

Me logueo, luego existo

Las aplicaciones de citas, de taxis, de alquiler ya están instalados en todo el globo. Entre medio de los choferes y los pasajeros, de los propietarios y los inquilinos, se consolidan megaempresas con las fichas puestas en el marketing y en el lobby. Los intermediarios del siglo XXI buscan su mordida.

Existen aplicaciones más allá de la App Store. No solo Uber y Airbnb lo son, también Facebook, Twitter, Youtube, Netflix. Tal vez el concepto de plataforma virtual dé más en la tecla y permita palpar que hay aplicaciones que brindan servicios y otros contenidos. La inmediatez, característica de estos tiempos en los que la oferta y la demanda se actualizan sin la necesidad de cliquear F5, se inmiscuye en cada ámbito de la vida.

Esta “nueva matriz tecnológica cambia la forma de estar en el mundo” y los aspectos vinculados a “lo espacial, lo temporal y lo vincular. Si buscás una información y la obtenés en 0,041 segundos, porque Google se encarga de decírtelo, vas a esperar ese ritmo en muchas otras cosas, tu cerebro se empieza a formatear de esa manera”, dice Roberto Balaguer, psicólogo e...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Cultura Suscriptores
Nueva novela de Diego Recoba

Un patafísico en Nuevo París

Cultura Suscriptores
26.º Festival de Cine de Punta del Este

Latinoamérica palpitante

Edición 1997 Suscriptores
Uno de los principales desafíos de Bernardo Arévalo en Guatemala

La justicia secuestrada

Edición 1997 Suscriptores
Bolsonaro y su demostración de fuerza

Se sacó la foto