Otra vez, al borde del infierno – Brecha digital
Violencia e inflación galopante en Argentina

Otra vez, al borde del infierno

Un país revuelto por un intento de magnicidio, inflación imparable, polarización política y social y un gobierno partido y en busca de llegar con vida a las presidenciales de 2023.

Cristina Fernández rodeada de simpatizantes, 29 de agosto de 2022. AFP, LUIS ROBAYO

Apenas una semana después del atentado fallido contra la vicepresidenta Cristina Fernández, las incógnitas son más que las certezas. La investigación judicial está en sus primeros pasos y a tientas. Las autoridades detuvieron primero a Fernando Sabag Montiel, el atacante -segundos después del hecho-, y tres días más tarde a su novia, Brenda Elizabeth Uliarte. Ambos terminaron imputados como autores del ataque de manera premeditada. Sus celulares fueron peritados después de algunos inconvenientes técnicos y la jueza decidió el secreto de sumario.

En su casa, ubicada en el municipio de San Martín, pegado a la capital, la Policía Federal encontró balas, varios documentos de la pareja y entre ellos un certificado de discapacidad a nombre del joven Sabag Montiel que resultó ser falso. El expediente judicial acumula además material xenófobo y visitas a sitios nazis en Internet por parte del atacante, pero sin pruebas de vínculos con alguna organización.

VIALIDAD Y VIAJE A WASHINGTON

El lunes 5 empezaron los alegatos de las defensas en la causa conocida como «Vialidad», en la que el fiscal Diego Luciani pidió para la vicepresidenta 12 años de prisión e inhabilitación perpetua para ocupar cargos públicos (véase «Urnas y tribunales», Brecha, 26-VII-22). El defensor oficial Luis Alonso Martínez, que representa al ex director de Vialidad de la provincia de Santa Cruz, Alberto Collareda, criticó la actuación de los fiscales por no tomar en cuenta testigos y pruebas. En la misma línea, según pudo saber Brecha, irán las defensas del resto de los imputados. El turno del alegato de Cristina Fernández es el sexto y está previsto para la primera semana de octubre. 

La investigación por el intento de magnicidio y la defensa en la causa «Vialidad» coincidirán así con las manifestaciones callejeras programadas en defensa de la vice. El clima social promete caldearse y las variables económicas no ayudan. El 70 por ciento de inflación acumulada en lo que va del año amenaza con aumentar hasta rozar el 100 por ciento en diciembre, según proyecciones de la consultora EcoGo, tomadas como referencia por la agencia Bloomberg. Si bien el valor del dólar en el mercado negro bajó de 285 pesos a 275 en la última semana, la volatilidad de los mercados marca los primeros pasos del «superministro» de Economía, Sergio Massa.

Se trata del primer funcionario público en expresar su repudio al atentado contra la vice. En Twitter, condenó la acción a las 22:47 del jueves 1, casi media hora antes del mensaje presidencial para establecer un feriado con movilización social al día siguiente, que convocó a unas cien mil personas. Mientras Cristina Fernández se repone del ataque, Massa viajó a Estados Unidos en la noche del domingo 4 en una gira de diez días para reunirse con las autoridades del Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), el Departamento del Tesoro, algunos empresarios y -para cerrar el periplo- con la dirigencia del FMI.

Antes de partir, el ministro convocó a una conferencia de prensa en la que anunció un valor diferencial del dólar para los productores de soja (200 pesos, frente al oficial de 147 pesos y el del mercado negro a 275). La medida logró que ingresaran al tesoro nacional 1.075 millones de dólares en apenas tres días, con lo que se espera llegar a los 5 mil millones de dólares para fines de octubre, según anunció el propio Massa.

Las buenas noticias fueron recibidas por el ministro ya instalado en Washington. La reunión con el Banco Mundial le reportó la promesa de un desembolso en favor de Argentina de 500 millones de dólares en los próximos cuatro meses. La entrevista con Mauricio Carone, titular del BID, le granjeó el compromiso de 3 mil millones de dólares antes de fin de año.

CALCULADORA EN MANO

La gira estadounidense es clave para el ministro: es la oportunidad de demostrar que están dando frutos las facultades extraordinarias que pidió y le fueron concedidas al frente de Economía. Aunque la inflación aún permanece fuera de control, los movimientos de Massa ya apaciguaron dos frentes que desvelaban al gobierno. El jerarca ha logrado una tregua con los empresarios rurales y los industriales, a los que ha hecho promesas de créditos blandos y dólar diferencial, y ha podido frenar, al menos de momento, la sangría de dólares del Banco Central.

Los cien días que pidió para mostrar resultados positivos están corriendo y las encuestas le sonríen: es el integrante del gobierno que tiene una mejor valoración por el electorado. Según una encuesta publicada a fines de agosto por la consultora Opinaia, tiene un 36 por ciento de imagen positiva, frente al 35 por ciento de Mauricio Macri y el 32 de Cristina Fernández. El capital político del ministro se acumula en proporción inversa al del presidente Alberto Fernández, hoy apenas una sombra de quien asumiera el gobierno en diciembre de 2019. Según la misma encuesta, sin embargo, el dirigente político con mayor imagen positiva en este momento es el diputado “libertario” Javier Milei, con el 48 por ciento. Nuevamente, un país al borde del colapso.

Convocatoria al diálogo

El atentado contra la vice encendió las alarmas del gobierno y del sistema político en general. Después del feriado decretado para el viernes 2 y la sesión en la Cámara de Diputados donde el oficialismo y la oposición repudiaron el intento de magnicidio, desde la Casa Rosada partieron señales de apertura al diálogo que la oposición toma con pinzas.

Maximiliano Ferraro, diputado nacional y presidente de la Coalición Cívica ARI, el partido de Elisa Carrió, consideró en diálogo con Brecha que el atentado es «repudiable como todo acto de violencia política». Sin embargo, según Ferraro, «el kirchnerismo acometió acciones que debilitan a la democracia y nos han llevado a esta fragilidad institucional». La referencia está directamente ligada al pedido extemporáneo que hizo el domingo el titular del bloque peronista en el Senado, José Mayans: para garantizar la «paz social» hay que «parar en forma inmediata» la causa «Vialidad».

En el mismo sentido que Ferraro se expresó Mario Negri, titular de la bancada de diputados de la Unión Cívica Radical y titular del interbloque que nuclea a Juntos por el Cambio.  «El atentado es repudiable porque es un hecho gravísimo para la democracia. La Justicia debe investigar a fondo, aunque es la propia Justicia quien tiene una deuda por los casos irresueltos de los atentados a la AMIA (1994), a la embajada de Israel (1992), la voladura de la fábrica de armas de Río Tercero (1995), el caso del fiscal Nisman (2015) y ahora esto. Exigimos que se resuelva en los tribunales y no en la calle», dijo a Brecha.

Negri consideró a “la movilización del viernes como un acto partidario y no una convocatoria ciudadana del parte del presidente, que se equivocó otorgando un feriado». En cuanto al llamado al diálogo del oficialismo, dijo que espera «recibir la notificación de parte del Ministerio del Interior, para ver en qué condiciones» se daría. Como su par Ferraro, Negri considera «necesario que la oposición no abandone sus posiciones en Parlamento porque no es momento de correrse». «Necesitamos mostrarnos como una real alternativa electoral para 2023», insistió.

Sin embargo marcó una diferencia sustancial dentro del espectro del oficialismo. «Necesitamos que aparezca un peronismo republicano con el que se pueda dialogar, porque el kirchnerismo se apoderó del peronismo, pero no es peronismo. El kirchnerismo es la quintaesencia del populismo», remató. Brecha intentó dialogar sobre estos temas con legisladores del oficialismo, sin éxito. Así asoman los días del diálogo en Argentina.

Artículos relacionados

Con la bióloga Patricia Kandus, sobre los incendios en el delta del Paraná

Analfabetismo ambiental

El atentado a Cristina Fernández en el discurso mediático y de redes

El estilo paranoico

El pedido de 12 años de cárcel para Cristina Fernández

Urnas y tribunales

Edición 1915 Suscriptores
Los cambios en el gobierno argentino

Nuevo timonel, rumbo a estribor

Argentina: el caso de los GAU y la causa Banfield-Quilmes

Pedido de informes