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Por la foto muere

El vínculo entre un militar prófugo y un agregado del Ejército en Brasil.

En la imagen de la izquierda (publicada en el número anterior de Brecha) se distingue al coronel Silvio Ayala junto a Pedro Mato. Facebook de Juliana de Sarro. En la de la derecha, a Ayala, en febrero, en la ceremonia en la que fue designado por Manini Ríos como inspector del Arma de Caballería. Página web del ejército.

Es factible,
como sostienen algunos referentes de organizaciones
de derechos humanos, que la recurrente difusión de fotografías en las redes que
muestran al coronel (r) Pedro Mato Narbondo en actividades sociales, tanto en
la ciudad de Rivera como en Santana do Livramento, tenga, en definitiva, un fin
provocador: “Mi impunidad es inextinguible”, parece decir el Burro Mato
haciendo la plancha en una piscina, posando con amigos en un asado o asistiendo
a un cumpleaños con su esposa Juliana de Sarro. Las secuencias de fotografías
que en conjunto ofrecen una sensación de despreocupación, de vida cómoda, sin
estrecheces ni temores, son sin duda un mensaje, y el hecho de que esa vida
regalada se esté registrando desde hace años confirma que este terrorista de
Estado se siente lo suficientemente...

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