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39.º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay

Por la revancha

Es uno de los eventos culturales del año y una referencia en calidad para programadores de todo el mundo. Con un catálogo de más de 100 películas y una mayor afluencia de público e invitados, esta última edición se presenta como un sólido preámbulo a un próximo año en el que la Cinemateca Uruguaya podría volver a ese esplendor –fugaz pero consistente– que alcanzó durante el período previo a la pandemia.

Fotograma de Sexo desafortunado o porno loco Difusión

El discurso inaugural que dio Alejandra Trelles –programadora y codirectora general del festival–, durante la ceremonia de apertura de esta edición, fue una abrupta y apremiante invitación: «Bienvenidas. Se está librando en estos meses una batalla sorda de la que todas quienes amamos el cine debemos ser bien conscientes. Este período de tiempo que comenzó hace unos pocos meses es la probeta con la cual los dueños del negocio –los productores, los dueños de complejos de salas comerciales, pero también los distribuidores y los creadores del cine libre y autoral– están evaluando el medioambiente para comprobar si nuestro estado de ánimo –después de la pandemia o casi– permite condiciones para la permanencia de la exhibición de este arte en la pantalla grande. Cada entrada que se vende, cada decisión que de modo individual tomamos cada una de nosotras al decidir acudir a una sala de proyección, es una suerte de voto afirmativo en estos comicios de la democracia de la cultura, por la supervivencia del cine tal y como fue concebido. […] No es ninguna frivolidad. Si los datos de estos meses no fueran positivos, asistiríamos a un progresivo repliegue de los grandes estudios hacia la seguridad lánguida e inerte de las plataformas de cine para consumo doméstico. Naturalmente, si Pixar, Disney o el próximo James Bond se van retirando de las salas, con ellos caerán como fichas de dominó todas las producciones del cine más sensible y frágil, las obras con firma de esos autores imprescindibles que saben removernos y hacernos mejores». No podría ser más pertinente el llamado a defender algo –nada menos que la producción de cine de calidad y su exhibición en salas– que muchos quizá den por sentado y que, sin embargo, podría desaparecer.

Con un aforo permitido del 65 por ciento de la capacidad de las salas, esta edición del festival respira con un poco más de alivio. La concurrencia a los cines ha aumentado y llena de vitalidad el Complejo Cinemateca, la sede principal. De a poco, también puede verse una mayor presencia de invitados introduciendo sus películas y ofreciendo sus puntos de vista. La inauguración de una vistosa tienda con libros y objetos variados tienta continuamente al visitante y supone otro valor agregado. Y lo cierto es que el nivel promedio de las películas continúa siendo sumamente sólido, con propuestas variadas. Aquí un destaque de cuatro de las mejores películas que, hasta la fecha de cierre del semanario, pudo ver este cronista.

36 HORAS1

En su extensa carrera, el actor uruguayo César Troncoso tuvo –al menos entre sus películas estrenadas– tres papeles protagónicos absolutos, en los que es el alma de la obra, la figura principal a la que las cámaras acompañan y el eje de la narración. La primera de ellas es la icónica El baño del papa, la segunda es la popular –al menos en Brasil– superproducción El vendedor de sueños y la tercera es esta, 36 horas, en la que –quizá incluso más que en El baño del papa– la cámara se pega al intérprete y no lo abandona durante hora y media (con un recorrido ficcional que representa el lapso de tiempo que señala el título). Troncoso interpreta, con una riqueza de matices excepcional y un cambio de registro casi constante, a un personaje complejo, gerente de una pequeña productora audiovisual. Como el Adam Sandler de Diamantes en bruto, el protagonista se ve inmerso en una calesita de deudas, en una vorágine febril e imparable de negociaciones, discusiones con personajes variopintos. Hay acreedores que lo hostigan y está el personal de su empresa, su padre, y su esposa y socia (Andrea Carballo), con quien dirime los términos de su divorcio. La película logra trazar un protagonista psicológicamente complejo, que despierta sentimientos encontrados –por momentos dan ganas de acogotarlo y, poco después, de darle un abrazo–. Pero también insiste en exponer una problemática social e iluminar notablemente ciertas problemáticas referentes a la masculinidad y el patriarcado. Néstor Mazzini tuvo el tino de apostar nuevamente por este mismo personaje –y por Troncoso– en dos entregas más, que redondearían la trilogía Autoengaño.

VISIONES DEL IMPERIO2

Hay documentales que son terroríficos no tanto por el material que exhiben, sino por la temática a la que se abocan. Este interesantísimo abordaje se detiene, con atención, diligencia y parsimonia, en una gran deuda histórica del norte global: la pacificación y la civilización del continente africano, vocablos utilizados para encubrir la auténtica vocación genocida y extractivista de las campañas militares coloniales a lo largo de siglos. Es decir, la película se despliega en torno al saqueo continental que ha propiciado una de las más inhumanas desigualdades de este mundo. En el caso de Portugal, sus últimas colonias se independizaron casi a fines del siglo XX, por lo cual ni siquiera puede hablarse de una ignominia ajena o de un pasado remoto. Es así que la directora Joana Pontes logra, con sutileza incómoda y removedora, detenerse en el material fotográfico generado en el período, analizando imágenes que, por acumulación, van revelando capas y más capas de una historia falsificada, de un discurso oficial construido para sepultar y perpetuar las aberraciones propias de una verdad erigida en la negación de un crisol cultural preexistente de pueblos invadidos y esclavizados.

SEXO DESAFORTUNADO O PORNO LOCO3

Por alguna razón, sea la época que sea, el sexo siempre vende, pero además transgrede. Basta con que una película exhiba escenas de sexo algo subidas de tono para que todo el mundo hable de ella –para bien o para mal– y que, por consiguiente, despierte una curiosidad inusitada. Así, la chilena Ema obtuvo un revuelo inusual gracias a las ofendidas reacciones de algunos, y con cierta periodicidad se suceden «escándalos» similares, cuando lo cierto es que en los años setenta ya se exhibían cosas mucho más osadas y explícitas. Quizá conociendo esta realidad, el director Radu Jude despliega un disparatado ensayo fílmico en el que cuestiona y se burla de la hipocresía de una sociedad que parece tener una relación verdaderamente esquizofrénica respecto al sexo (y al porno) y que remite constantemente a él, a menudo en forma de insulto violento, pero también condenándolo a viva voz, como una ofensa moral aberrante que es necesario ocultar y silenciar. Jude propone una suerte de «juego» cinematográfico sumamente libre y provocador en torno a una profesora de secundaria y la viralización en la web de videos en los que tiene relaciones sexuales con su marido. Así, la película plantea reflexiones sobre la sociedad rumana y sus características más contradictorias.

EL OTRO TOM

Desde Un monstruo de mil cabezas (2015) que no escuchábamos nada de la dupla uruguaya radicada en México de Rodrigo Plá y Laura Santullo (autores también de las notables La zona, Desierto adentro y La demora). Este estreno se vio retrasado por la pandemia y sus pormenores, pero la espera valió la pena. Esta vez escrita y dirigida por ambos –usualmente él dirige y ella hace los libretos–, la película se centra en una madre soltera, radicada en Estados Unidos junto a su hijo Tomás. En una fugaz consulta médica, al niño le diagnostican un trastorno por déficit de atención e hiperactividad y le recetan fármacos para corregir su conducta. Es así que la película acompaña una compleja relación entre madre e hijo, en la que se exhibe a una mujer teniendo que hacerse cargo de demasiadas cosas y a un niño que, carente de la contención afectiva necesaria, revela signos inequívocos de baja autoestima. Plá y Santullo exponen con altura varias puntas cruciales de la problemática: el negocio de las farmacéuticas y la sobremedicación temprana, el exilio y su efecto sobre los niños, el papel crucial de los docentes ante los alumnos conflictivos, la ansiedad de los padres y la búsqueda de una solución rápida a los problemas, el vínculo simbiótico madre-hijo. Ante todo ello, el colapso mental y físico de una mujer sobrepasada, que pierde la paciencia y cae a menudo en la descalificación o los insultos hacia su hijo, completa un abordaje humano y comprensivo que esquiva las obviedades y despliega incógnitas de todo orden, aportando elementos sustanciosos para el debate.

1. Argentina, 2019.

2. Portugal, 2020.

3. Rumania, Luxemburgo, Croacia, República Checa, 2021.

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