¿Qué murga hay que cantar?

Inquietudes carnavaleras.

La murga tiene que cantar. Sí, y tiene que criticar. ¿Tiene que criticar? Sí, pero a todos parejo. No, yo creo que tiene que criticar a las fuerzas maléficas del imperio. Bueno, si quiere… pero cantarle también a los que no piensan como ella. ¿Decís que piensa la murga? No es que piense en el sentido de “pensar”, pero puede aparentar una actividad neuronal grupal, que genere una especie de resultante. Bueno, sí, las neuronas por lo general actúan en grupo. No me alquiles; decía que puede tener una línea, una cosmovisión, y cantar en consecuencia. Podrá, claro, pero si les canta a los que piensan como ella, ¿para qué canta? Ah, ¿vos decís que le tiene que cantar sólo a los que piensan distinto? No, tampoco la pavada, pero le tiene que cantar a la gente, y la gente es diversa. Será muy diversa, pero los palos a los multicolores son más aplaudidos que los palos al FA. Eso es porque estás en Montevideo; pero, además, ¿debe la murga perseguir el aplauso fácil? Ningún aplauso es fácil. Bueno, ponele, el menos difícil, y me cago en la diferencia. No, yo no digo que lo persiga, pero un aplauso, cada tanto, levanta la moral de la barra. También las risas la levantan. Ah, ahí tenemos otro tema: tiene que criticar, dar palo parejo pa’ todos lados, y haciendo reír. ¿Haciendo? O sea… ¿todo al mismo tiempo? Es mejor, sí; al menos a mí no me gusta que tengan una parte recontraseria y aburridísima, y después te salgan con unos chistes terrajas bajados de Internet. Ta, pero en primer lugar, serio y aburrido no tienen por qué ir juntos, y lo mismo para lo de los chistes. Era una imagen exagerada, para que entendieras. Entiendo; sí, en realidad es mejor que las dos cosas vayan juntas, por lo menos de vez en cuando. Sí, de vez en cuando; pero porque es muy difícil lograr que vayan juntas todo el tiempo. Y ya que hablamos de la parte seria, ¿tiene que haber un mensaje? No puede no haberlo. Pero ¿tiene que haberlo, en el sentido de obligación? Esa pregunta carece de sentido, desde que es imposible no dar un mensaje, por ejemplo este: “estoy tratando de no parecerme a esas murgas con mensaje”, que es toda una actitud política y cultural. Pará, ¿tanto? Sí, tanto. Ah, no: para mí es, en todo caso, una búsqueda de perfil, para ver si podés manotear alguna porción de hinchas de esos que andan medio perdidos. ¿Hinchas, dijiste? Sí. ¿Pero estamos hablando de fútbol? No te hagas la rata cruel, que a vos también te gusta tener hinchas. Bueno, pero no me gusta hablar en esos términos; prefiero “público estéticamente afín”. Y dale con las palabras; el tema es que si el público afín es mucho, se labura más y mejor. Ja, como el Mercosur, ¿te acordás? No. No importa, era una pavada. Entonces, ¿qué tiene que cantar la murga? Yo creo que… lo que se le cante. Pero, pará, hay murgas que te hacen un manifiesto ético. ¿Y? Que son un plomo. ¿Y? Que la gente no es tan idiota como para que le estén bajando línea hasta en el tablado. ¿Y? Cortala con las y. Digo, ¿cuál es el problema? Si a la gente no le gusta, se va a comer un chorizo, y el año siguiente el letrista tratará de hacer algo más digerible. Ta, pero yo creo que, si voy a un tablado, no me tengo por qué fumar que me expliquen lo equivocado que estoy en la vida. Ah, entonces querés que le canten a la gente siempre que vos no te sientas cuestionado. No dije eso. No, pero surge de tus palabras. Eeeh… puede ser, ya me entreveraste. Sí, capaz que estamos mezclando cosas, ¿no? Sí, mezclando los gustos con una cuestión más genérica. Claro. Pero llegamos a algunos consensos. No lo creo. Ufa, a ver, otra cosa: ¿tiene que tener cuplés con cupletero, como antes? Mirá, ¿sabés lo que me molesta? La expresión “tiene que”. ¿Por qué? ¡No tiene que nada, hermano, la murga hace lo que quiere y si no le gusta a nadie, se quedará sin público! Volvemos a lo mismo: siempre hay alguien a quien le va a gustar. Cierto, y lo grave es cuando ese público es mucho y los plomos están en todas partes. Eso para vos; ahí es cuestión de buscar tablados donde no estén, pero lo grave para la murga es un público escaso. Bueno, problema de ella si elige cantar para conversos. Sí, las murgas suelen cantar con versos. No te hagas el listo, estoy hablando en serio. Ah, yo pensé que ya habíamos llegado a la parte de los chistes. Lo que me pregunto es, al final, ¿quiénes son los que tanto opinan de la murga? Sí, ¿cuántos tablados hicieron en su vida? ¡Epa!, no sabía que hacer tablados te daba sabiduría. No, claro que no; era una pregunta para un estudio estadístico que estoy haciendo, nomás. Ah, ta; llegaron los payasos.

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