Rompecabezas solitario

Futuro primitivo, Caio Martínez. Ayuí, 2018.

Futuro primitivo, Caio Martínez. Ayuí, 2018.

Resulta casi imposible adivinar cuántas horas le insumió a Caio Martínez grabar su primer disco solista. Se trata de un esfuerzo prácticamente individual, en el que este tecladista, autor y cantante escribió, arregló, cantó y tocó casi todo, por más que algunos invitados de lujo participan en este lindo esfuerzo.

Futuro primitivo es un disco que se escucha con placer de punta a punta y en el que hay mucho talento invertido para lograr un producto lo más profesional posible. Caio Martínez supo ser integrante de dos bandas históricas del rock uruguayo: Los Traidores, que a esta altura no necesita presentación, y Séptimo Velo, una banda menos célebre de la movida rockera de los ochenta, pero cuyo álbum debut en vinilo, que es muy bello, los coleccionistas buscan con avidez. Viejos colegas suyos de ambas bandas están entre los invitados que participan en este disco.

Martínez se basa en los teclados electrónicos ‒por más que también escuchamos ocasionalmente piano acústico‒ las baterías digitales, los sintetizadores y los loops, pero también toca guitarras. Las canciones son casi totalmente de su autoría; sólo una vez aparece Alejandro Ferradás, como letrista. En los 11 temas que integran este disco, Caio apela a una fuerte carga de efectos en la voz líder, así como en la instrumentación, mayormente electrónica, lo que le da un cierto y bienvenido misterio al sonido general, pero a la vez lo carga de cierta artificiosidad. Es notoria la influencia del rock argentino, especialmente del gran Charly García, a quien sin la menor duda Caio Martínez debe de haber escuchado millones de veces, en especial en el período del disco Clics modernos. Por más que ese marco de referencia es muy claro, el disco es muy bueno y entretenido, y aporta un costado bastante diferente al rock que se hace hoy por hoy en nuestro medio.

Como ya he mencionado, los invitados aportan ocasionalmente alguna guitarra, algún bajo, percusión y especialmente coros, pero notoriamente se trata de un disco en primera persona, en el que podemos imaginar a Martínez encerrado en un estudio armando este enorme rompecabezas de arreglos instrumentales y vocales. Entre los temas se destacan en forma muy especial “Promesas rotas”, que abre el disco, “Tatuada”, “Tu juego” (uno de los momentos que más recuerdan a Charly) y el netamente rockero “Todos transan”. Pero lo mejor es la tremenda balada “Abril”, resuelta con una exquisita armonía de voces, a cargo de Alejandro Ferradás, Oscar Laurito y Andrés Cánepa, en la línea del viejo e inolvidable primer disco de Séptimo Velo. Caio Martínez compone, canta y toca bien; es sensible, inteligente y tiene un gran sentido de la producción, lo que hace que Futuro primitivo sea un gran dato de cara al porvenir.

Futuro primitivo, Caio Martínez. Ayuí, 2018.

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