Mientras no exista una vacuna o un antiviral efectivo, mientras no se expanda la capacidad de testeo y no se construyan instalaciones sanitarias capaces de lidiar con la ola de pacientes graves, el distanciamiento social y la cuarentena son las mejores herramientas para mitigar los efectos de la pandemia de coronavirus. El distanciamiento social tiene consecuencias económicas. La cuestión es sencilla: si la gente no puede estar físicamente junta, tiene que reducir drásticamente el consumo y el uso de medios de transporte y, lo que es crucial, no puede ir a trabajar. Un par de miles de millones de personas (casi un tercio de la humanidad) está viviendo algún tipo de situación de cuarentena. Esto ya está desatando una crisis económica que muchos analistas comparan, por su escala, con la de 1...
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