Un Estado fallido planificado - Semanario Brecha
Edición 1509 Suscriptores

Un Estado fallido planificado

El Estado mexicano se ha convertido en una institución criminal donde se fusionan el narcotráfico y los políticos para controlar la sociedad. Un Estado fallido que ha sido construido en las dos últimas décadas para evitar la mayor pesadilla de las elites: una segunda revolución mexicana.

Familiares de los estudiantes desaparecidos rezan frente a un altar en Ayotzinapa el 6 de octubre de 2014 AFP Yuri Cortez

“Vivos se los llevaron, vivos los queremos”, grita María Ester Contreras, mientras 20 puños en alto corean la consigna sobre el estrado de la Universidad Iberoamericana de Puebla, al recibir el premio Tata Vasco en nombre del colectivo Fuerzas Unidas por Nuestros Desaparecidos en México (Fundem), por su trabajo contra las desapariciones forzadas. La escena es sobrecogedora, ya que los familiares, casi todas madres o hermanas, no pueden contener llantos y lágrimas cada vez que hablan en público en el XI Foro de Derechos Humanos.

Nada que ver con la genealogía de las desapariciones que conocemos en el Cono Sur. En México no se trata de reprimir, desaparecer y torturar a militantes, sino de algo mucho más complejo y terrible. Una madre relató la desaparición de su hijo, un ingeniero en com...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo, independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

1996 Suscriptores
El cierre de colegios y la respuesta oficial

El ansiolítico

1996 Suscriptores
Obras en la embajada de Estados Unidos

La ocupación

1996 Suscriptores
La discusión por el interior y las precandidaturas del Frente Amplio

Primera zancadilla

1996 Suscriptores
La fiscalía desestimó la denuncia penal del gobierno por la construcción del Antel Arena

No hubo delitos

1996 Suscriptores
Dudas y expectativas sobre el anuncio de una nueva –y privada– aerolínea de bandera

Enramada