Nuevo libro sobre la obra de Circe Maia

Voces en diálogo

La reciente publicación de este libro de crítica literaria, el primero que reúne artículos sobre la poesía y la prosa ensayística de Circe Maia (Montevideo, 1932), acompaña tardíamente a un entusiasta público lector que sigue a la escritora desde hace décadas.

Manuela Aldabe (archivo)
Netuy marzo21

El 23 de abril, junto con Óscar Brando tuvimos a cargo la presentación de Circe Maia, palabra en el tiempo. Estudios sobre su obra (2021), editado por María del Carmen González, Patricia Núñez y Néstor Sanguinetti, y resultado del esfuerzo conjunto de la Asociación de Profesores de Literatura del Uruguay (APLU) y Rebeca Linke Editoras.1 La plataforma Zoom, solo habilitada para 100 participantes, dejó fuera a varias personas interesadas, lo que no debe haber provocado gran sorpresa en quienes organizaron la actividad. Es que este libro de crítica literaria, el primero que reúne artículos sobre la poesía y la prosa ensayística de Circe Maia, acompaña con significativo retraso la cálida recepción que ha tenido a lo largo de varias décadas la obra de una escritora que supo agotar tres ediciones de su poesía completa en 2007, 2010 y 2015. Desde un recuadro oscuro sin cámara encendida, la homenajeada seguía con interés la presentación. Con rostro a la vista, la escritora argentina María Teresa Andruetto, desde Córdoba, acompañaba con entusiasmo la actividad. Andruetto hizo en 2012 una extensa entrevista a Maia, recogida en libro por Viento de Fondo (2013) y que en 2019 dio origen al documental La pesadora de perlas.2

Circe Maia, palabra en el tiempo reúne investigaciones de profesores de literatura de diversas trayectorias académicas, lo cual resulta un acierto de la propuesta editorial. Con el respaldo de la APLU como espacio de encuentro y reivindicación de conocimientos y prácticas de un colectivo abocado al estudio y la enseñanza de una misma disciplina –aunque esto no excluya de la propuesta otras áreas del saber, como ocurre en el artículo de Kildina Veljacic, de corte psicoanalítico–, el discurso crítico se integra a una suerte de mayéutica de la clase de literatura, al acompañarse de la transcripción de gran cantidad de poemas. Esta copresencia de texto literario-texto crítico deja fluir el diálogo entre la poesía y ese segundo lenguaje que es, en palabras de Roland Barthes, el lenguaje de la crítica.

La poesía no es el único foco de interés: la prosa ensayística de la autora, reunida en La casa de polvo sumeria (Rebeca Linke Editoras, 2011), se analiza en el artículo de Carina Blixen, uno de los destacados del libro. Los ensayos de Maia, que conducen a Blixen a multiplicar las capas de significado en torno a la tarea de la traducción, actividad a la que Maia se dedicó en su vida profesional, se leen como parte de «un proceso creador que tiende a la expansión, en el sentido que profundiza la apuesta del sujeto por salir de sí. La peor cárcel, en este universo poético, parece ser el quedarse en uno mismo». Formando parte de una línea de poetas considerados objetivistas, como T. S. Eliot y Ezra Pound –para el cual la poesía resulta una «totalidad viva» que traspasa las épocas, rompe con cronologías y teje su historia entre textos y no entre poetas–, la obra de Maia, tal como la entiende Blixen, puede ser estudiada como un continuum integrado por textos en otras lenguas, textos traducidos, la prosa ensayística de Maia que los comenta y, finalmente, sus poemas. Entiendo que puede establecerse un paralelismo entre el trabajo de la traducción, en su necesidad de ligarse al discurso del texto original y a la vez constituirse como texto-otro, y el ejercicio de la crítica literaria, esta última en «vínculo conyugal», como metaforizara Jean Starobinski, con su objeto de estudio.

Si el artículo de Blixen se detiene en los saltos entre la poesía propia y la ajena, entre el discurso poético y el ensayístico, otros artículos reflexionan acerca del salirse de sí, de los saltos entre la mirada del mundo y la creación poética. Álvaro Ojeda propone entender los procesos de relectura entre Petronio, F. Fellini y Maia como un «leer interviniendo», lo cual podría pensarse también como clave de lectura para el diálogo que esta obra plantea con otras de referencia: los cuadros de Johannes Vermeer a los que la poeta dedica una serie de textos –el artículo de Margarita Carriquiry trata este tema– o, principalmente, la poesía de Antonio Machado, referida en varios ensayos críticos y que, mediada por la propia Maia, da título al libro.3 Como expresa Silvia Guerra, «esos aconteceres a veces imperceptibles con los que elabora su poesía y también lee a los otros: mira». Mirar el mundo e intervenirlo escribiendo: he aquí una afirmación que podría funcionar como puerta de acceso a este universo literario.

NÚCLEOS TEMÁTICOS DE/EN UNA POÉTICA

El libro Circe Maia, palabra en el tiempo honra el trabajo acumulativo de la crítica literaria que, a diferencia del discurso teórico, interesado en sistematizar conocimiento y conceptualizarlo, insubordina los esquemas rígidos, se propone relativa e incompleta, selectiva, particular. Al igual que los poemas, que según su autora «se apoyan unos en otros»,4 las secciones temáticas de este volumen podrían intercambiar sus artículos: el vínculo entre la escritura y el mundo, por ejemplo, se abre a una multiplicidad de miradas. Mientras que el ensayo de Hebert Benítez Pezzolano propone una lectura de la poesía en clave fenomenológica, otorgándole protagonismo al «ojo que mira y la contingencia de su condición» respecto de lo mirado, el texto de Camila Bellas acentúa una exterioridad que «excede siempre a su observador en tanto aquello –lo de afuera– no es nunca determinado por su ojo». Alejandra Dopico, por su parte, apuesta a pensar este tema desde la filosofía oriental.

La recurrencia de la cita «descubrir y no cubrir», que forma parte del prólogo al poemario En el tiempo, busca con insistencia echar luz sobre el problema de la referencialidad, aspecto central del artículo de María del Carmen González. «De la voz, algún eco/ (Palabra no enfriada/ todavía)», expresa el poema «Cambios». Tal vez a partir de la distinción que Barthes estableciera entre la «palabra del profesor», que en su oralidad mantiene el olor de quien la emite –o, dicho de otra manera, esa palabra que logra hacer perdurar las circunstancias del acto de habla–, y la «escritura del crítico», en la cual el autor ha muerto y ya no existe posibilidad de rastrear aquel olor, podamos concluir que toda la poesía de Maia constituye la búsqueda, en su logro y en su fracaso simultáneos, de que los olores del mundo se mantengan vivos en la poesía.5

El otro núcleo temático al que quisiera referirme es el del valor que adquiere, en esta poesía, la palabra destinada a un otro, la palabra-puente. Aunque el teórico ruso Mijaíl Bajtín no aparezca citado en ninguno de los artículos, mi experiencia de lectura de estos ensayos reconoce su voz tras otras voces. Porque esta obra poética, que se resiste a la desaparición de las cosas del mundo, también establece que dicha recuperación no puede proponerse más que en el diálogo, base de la intersubjetividad bajtiniana. En otro de los artículos que se destacan en el libro, Luis Bravo argumenta cómo Maia construye su identidad poética a partir del borramiento de la distancia con los otros: el poema «Los que iban cantando», musicalizado por Jorge Lazaroff y origen del nombre del grupo de canto popular homónimo, da cuenta de esto. En ese sentido, la poética de la biósfera de alteridades múltiples propuesta por Bravo, para la cual existen otros niveles de ajenidad al integrarse lo humano en el vasto universo de los seres vivos, incluso podría interpretarse a modo de lectura del siglo XXI en clave bajtiniana. Este libro de crítica también es una apuesta a la renovación de enfoques en los estudios literarios, como ocurre con esta perspectiva desde la ecocrítica o el poshumanismo, aún poco transitados en Uruguay.

CONOCIMIENTO Y GOCE

En la presentación de Circe Maia, palabra en el tiempo, Óscar Brando se refirió a un texto de Carlos Real de Azúa aún inédito, del cual, decía, «se han publicado un par de fragmentos y se lo reconoce bajo uno de los posibles títulos que pudo tener: Conocimiento y goce».6 Lo mencionaba a propósito de «la pertinencia de este libro en el marco más general de la pertinencia de la crítica literaria». En la última sección, tanto Tatiana Oroño como Miguel Avero reflexionan brillantemente sobre el pasaje de su condición de lectores entusiastas de Maia a voces críticas sobre su obra, estableciéndose la tensión entre una condición de lector que deja intacta la palabra de la obra literaria al deslumbrarse frente a ella y la del crítico-escritor, en su tarea más allá de la lectura, que se sumerge en el deseo de elaborar una escritura propia que, sin perder el diálogo con su objeto de estudio, bucea en la búsqueda de su propio valor.

Ha sido recurrente que muchos, que muchas nos hayamos quedado prendidos (y prendados) por la belleza y la intensidad de la poesía de Maia y debimos guardar silencio. Tal vez por eso este libro demoró tanto. Como señala Brando, «el diálogo abre la capacidad de meditación […] dialógica y dialéctica que […] admite el silencio como apertura del campo reflexivo». El silencio, continúa Brando, rompe la voz única y da, «a través de la conversación, otras oportunidades a la verdad». Conjugando conocimiento y goce, un libro sobre la obra de Maia homenajea a su vez a toda una línea de poetas-filósofas que, como señala Néstor Sanguinetti, apoyado en los trabajos de Elena Romiti, reúne también a María Eugenia Vaz Ferreira, a Sara de Ibáñez, a tantas otras. Son voces de mujeres poetas que se apropian de la filosofía y refutan, entonces, esas inmemoriales tradiciones que hacen de la razón cosa de hombres.

1. La publicación surgió como resultado del encuentro que se llevó a cabo en la Biblioteca Nacional el 14 y el 15 de octubre de 2020. En las jornadas se presentó, a su vez, el último libro de Circe Maia, Voces del agua, que reúne los poemas juveniles de la escritora. Por más información, consultar el artículo de Alicia Torres «Poemas que reverdecen», Brecha, 23-X-20, disponible en https://brecha.com.uy/poemas-que-reverdecen/.

2. Puede consultarse en https://www.youtube.com/watch?v=jL_OrhCpwvo.

3. El verso de Machado, «Ni mármol duro y eterno,/ ni música y pintura, sino palabra en el tiempo», perteneciente a «De mi cartera», es retomado en el poemario de Maia En el tiempo (1958) como epígrafe.

4. Prólogo a En el tiempo. Consultado en Obra poética (Rebeca Linke Editoras, Montevideo, 2015, 3.ª edición).

5. En Lo obvio y lo obtuso. Imágenes, gestos, voces, de Roland Barthes. Ediciones Paidós, Barcelona, 1986.

6. El texto de la presentación de Brando puede consultarse en la página de Cabaret Literario La Coquette: https://mondragonvaracchi.com/2021/05/18/circe-maia-palabra-en-el-tiempo/.

Netuy marzo21

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