Esta película1 supone un acercamiento a la cotidianeidad de una pequeña explotación rural en Sauce, Canelones, y desde allí pone el foco en la vida de Juan y Olga, productores de tomates, morrones, leche, quesos y carne, tanto porcina como vacuna. La película registra, sin comentarios ni entrevistas, un micromundo de prácticas, gestos y rutinas que rara vez ingresan al campo visual del espectador urbano. El director Ernesto Gillman no es un recién llegado al cine uruguayo. Su trayectoria se viene cimentando desde hace décadas: fue productor de campo en Una forma de bailar, asistente de producción en Whisky y asistente de dirección en títulos fundamentales como La perrera, El cuarto de Leo, El lugar del hijo y Los tiburones, entre otras producciones memorables. A esto se suma una extensa ex...
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