Nunca desde 1931 el laborismo inglés había perdido en los distritos de Gorton y Denton, en el llamado Gran Mánchester. El 26 de febrero perdió y por mucha distancia. Fue superado por izquierda, por los verdes, y por derecha, por los ultras de Reform UK, en unas elecciones legislativas parciales. La buena votación de la ultraderecha, liderada por Nigel Farage, un admirador de Donald Trump, no fue una sorpresa. Sorpresivo fue, más bien, que no ganara, como lo vaticinaban los sondeos. El batacazo provino de los verdes, que lograron el 41 por ciento, contra el 29 de Reform UK y apenas el 26 del laborismo, que hace tan solo dos años superó el 50 por ciento en la zona. Aunque se haya tratado de una elección acotada a un par de distritos, fue considerada altamente simbólica por lo que representa ...
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