En 1979, Ángel Rama escribe «Otra vez la utopía, en el invierno de nuestro desconsuelo», un ensayo que celebra la vuelta de los Cuadernos de Marcha y el tesón infatigable de Carlos Quijano, el mítico director de la publicación montevideana. A partir de una frase de Graham Greene, el crítico escribe: «El Uruguay me hizo, yo soy su producto, para bien y para mal; yo soy hijo de su historia y de su probada vocación de libertad y de justicia, yo he sido modelado por su inteligente educación y he sido impregnado de su sentimiento democrático de igualdad, he sido formado en el trabajo y en la exigencia, con la convicción de servir a una comunidad altiva y laboriosa». «Uruguay made me», suscribirá años después, en el prólogo de La novela en América Latina. Panoramas 1920-1980, quizás una de sus o...
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