Que la garantía de EuroCommerce Ltd. presentada por el astillero Francisco Cardama SA para viabilizar el negocio de la construcción de dos buques offshore patrol vessel (OPV) era trucha ya nadie –o casi nadie– lo desconoce (véase «Todos hablan del fraude», Brecha, 7-VIII-26). Sin embargo, existen diferencias sobre el impacto de ese documento apócrifo en el millonario negocio. Mientras que el gobierno entiende que la garantía de fiel cumplimiento era un elemento central –sin garantía no existía contrato–, la coalición republicana aduce que era algo subsidiario, sin relevancia. Los informes finales de la comisión investigadora por la compra de las OPV representan dos formas de entender lo que pasó en el intrincado proceso Cardama, con cada bando intentando traer agua para su molino. El Frent...
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