Amenazas militares

Las declaraciones del general retirado Luiz Gonzaga Schroeder Lessa.

Foto:_ EJERCITO DE BRASIL

Entre todas las presiones militares que se ventilaron en público en Brasil en los días previos al fallo del Supremo Tribunal Federal (Stf) sobre el recurso de hábeas corpus, las declaraciones del general retirado Luiz Gonzaga Schroeder Lessa fueron las que más llamaron la atención.

Llegó a afirmar que en caso de que el Stf le concediera el amparo de hábeas corpus a Lula, podría estallar una “lucha fraticida”. Agregó que si éste dejara en libertad al ex presidente, sólo estaría actuando como “incitador” de la violencia entre los brasileños.

El general retirado no dudó en ir más lejos. Afirmó que si el tribunal permitía que Lula se presentara como candidato a presidente y luego fuera electo, “no quedará otra alternativa que la intervención militar”.

Días antes había advertido en un programa de radio que incluso podría haber “derramamiento de sangre” y que la crisis que se desataría sería resuelta “con balas”.

Las amenazas de Lessa fueron consideradas por el comando del ejército como una posición personal que no representaba a la institución. No se le hizo un llamado de atención, a pesar de que la ley prohíbe pronunciamientos de militares sin autorización superior.

Sorprendió que, tras las declaraciones del comandante del Ejército, general Villas Bôas, en la que afirmaba que el ejército comparte “el repudio a la impunidad”, el ministro interino de Defensa, Joaquim Silva e Luna interpretó que el comandante había querido reafirmar “el compromiso de la fuerza terrestre con los preceptos constitucionales, sin olvidar el origen de sus cuadros, que es el pueblo brasileño”. Amnistía Internacional y varios juristas condenaron, por su lado, la declaración de Villas Bôas al interpretarla como una presión hacia los jueces del Stf.

El presidente Temer prefirió no comentar las afirmaciones del comandante del Ejército, mientras que el presidente de la Cámara de Diputados, Rodrigo Maia, precandidato presidencial, afirmó que “en momentos de turbulencia, cuando sectores de la sociedad se posicionan de diferentes maneras, no se debe cuestionar el respeto a la Constitución”.

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