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Cabos sueltos

El actual gobierno confía en encontrar un nuevo inversor que concluya la regasificadora en Puntas de Sayago. La multinacional que inició la obra acordó con el Estado su desvinculación del proyecto al pagar una multa de 100 millones de dólares. Pero no piensa asumir la deuda que reclaman 15 empresas uruguayas que pusieron los cimientos de una obra que pasó a manos del Estado.

Regasificadora en Puntas de Sayago / Foto: Alejandro Arigón

La regasificadora ha sido presentada por el Frente Amplio como una de las obras de infraestructura más relevantes de la historia de Uruguay. Es que la apuesta al gas natural está en línea con el impulso a las energías renovables (con los parques eólicos a la cabeza) para disminuir la dependencia del petróleo y reafirmar el cambio en la matriz energética.

Para el oficialismo el gas licuado mejoraría la competitividad de las industrias uruguayas, abastecería a los hogares y permitiría vender el remanente a Argentina, conectada desde 2002 con Uruguay a través del gasoducto Cruz del Sur. Fue por eso que en octubre de 2013 el gobierno de José Mujica, a través de la empresa Gas Sayago SA (creada por Ancap y Ute), contrató al consorcio extranjero Gnls (integrado por la europea Gaz de France-Su...

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