Como en botica

Cine online para la pandemia.

Fotograma de la película Anna, dirigida por Jaques Toulemonde

En tiempos de aislamiento, la oferta de películas disponibles en Internet es muy atractiva y amplia. Brecha seleccionó algunas de las opciones más interesantes para ver cine desde casa y en streaming, a precios bajos o, directamente, gratis.

Se puede decir que, dentro de la debacle que viene ocasionando esta cuarentena, ya se erige un ganador absoluto: Netflix. Aunque muchos de sus rodajes y producciones se encuentran paralizados, el ocio general y el cierre de las salas de cine a lo largo y ancho del mundo llevó a que se dispararan sus visualizaciones, superando, por primera vez, los 150 millones de espectadores. La plataforma registra, desde enero, continuos aumentos en sus cotizaciones en bolsa; así, extiende un poco más su reinado, ampliando aun más la distancia que la separaba de sus competidoras Amazon Prime, Disney+ y otras. Si el año pasado el servicio ya estaba en alza, el 2020 supuso una explosión inesperada.

Pero como todo buen consumidor de películas y series sabe, aunque Netflix ofrezca un sinfín de títulos, la calidad promedio de sus materiales es pésima: la variedad de cine clásico es casi nula, la de cine internacional independiente, también; además, respecto al mainstream, la plataforma presenta ciertas limitaciones. Y si bien su punto fuerte parecen ser las series, sus producciones originales suelen ser, en promedio, inferiores a las de otras productoras como HBO, BBC o, incluso, Amazon Prime. En este momento, dos de las miniseries más difundidas y celebradas de Netflix, Rey tigre y Poco ortodoxa, si bien son logradas e interesantes, no llegan al nivel de las que suelen lanzar continuamente sus competidoras, y es algo que tiene su reflejo en las premiaciones a mejores series de los últimos años.

EL FOCO EN OTRA PARTE. La reclusión forzada puede ser, entonces, una buena oportunidad para dejar de contribuir con las multinacionales y empezar a apoyar emprendimientos realmente valiosos, que ofrecen una programación rigurosa y con cine de calidad. Una de las mejores iniciativas en este sentido es Mubi (mubi.com), la cual ofrece una notable programación mensual que se renueva constantemente y hace foco en un cine independiente de escasa distribución y difusión. Allí se destacan los ciclos especiales: en este momento Un Viaje al Cine Indio y El Japón de Posguerra de Yûzô Kawashima promueven un cine recóndito e inesperado. El sitio tiene una interfase sencilla y muy atractiva, y ofrece a diario una película del día seleccionada por sus programadores. La suscripción tiene un costo de 11 dólares al mes, que descienden a ocho si la contratación se hace por todo el año.

La notable revista de cine argentina Caligari (caligari.com.ar) lanzó hace poco su sección “Gabinete”, una programación de cine que por ahora presenta pocos títulos, pero que viene muy bien perfilada. Entre las últimas incorporaciones a su catálogo hay largometrajes notables, como la animación colombiana Virus tropical y la alemana Western, además de una selección de cortos de diferentes procedencias. Se trata de una iniciativa que promete y que vale la pena apoyar, y que ofrece dos películas gratuitas y suscripciones a precios variados, pero sumamente módicos y acordes a las circunstancias. También argentina, Qubit TV (uy.qubit.tv) presenta una interesante colección de cine actual y clásico, con una interfase que parece calcada de Netflix y grandes títulos a disposición, aunque con un perfil más claramente comercial. Su costo es de 329 pesos argentinos al mes, es decir, hoy poco más de 200 uruguayos.

Por su parte, el portal Retina Latina (retinalatina.org) ofrece exclusivamente cine latinoamericano; si bien su programación no parece demasiado extensa ni muy rigurosa en términos de calidad, allí puede encontrarse un puñado de buenos largometrajes (como Anna y la brillante Gente de bien) y tiene la ventaja de ser totalmente gratuita.

Snagfilms (snagfilms.com) también es gratis. Se trata de un proyecto filantrópico centrado en documentales, cine político y clásico del mejor, que cuenta con un archivo de más de 5 mil títulos. Tiene algunos defectos: la calidad de imagen de varias de sus películas deja mucho que desear y, como es una iniciativa estadounidense, no hay subtítulos al español; quien tenga dificultades con el idioma deberá conformarse con su selección de películas latinas. Internet Archive (archive.org), por su parte, es una librería inmensa sin fines de lucro, con una excelente base de cine clásico. Tampoco tiene subtítulos en español, pero ofrece la posibilidad de subtítulos en inglés (para el caso de que el espectador no entienda el idioma de oído, pero sí escrito), y las películas se ven con una calidad óptima.

CINE LOCAL LIBERADO. La solidaridad en estos tiempos de crisis también tiene su correlato en el sector audiovisual, y pese a las dificultades que atraviesan la mayoría de los cineastas de nuestro país, muchos de ellos han decidido liberar y compartir sus películas a través de la plataforma VeraTV (tv.vera.com.uy). Se trata de una iniciativa de la Asociación de Productores y Realizadores de Cine del Uruguay, con un catálogo de más de sesenta títulos uruguayos gratuitos, una oportunidad para ponerse al día con grandes obras nacionales sumamente difíciles de conseguir (las dificultades que tenemos los uruguayos para acceder a nuestro propio cine merecerían una nota aparte). Así, quienes no hayan podido ver los notables documentales Tracción a sangre, La flor de la vida, Hit, Nueva Venecia, La sociedad de la nieve, Preso, Avant, Wilson, El círculo, Todavía el amor o Tus padres volverán, o varias de las ficciones más destacadas de los últimos años, como Clever, Zanahoria, La noche que no se repite, El apóstata, Belmonte, La vida útil, Retrato de un comportamiento animal, Hiroshima, Relocos y repasados, Así habló el cambista, Miss Tacuarembó, Anina, Una noche sin luna, En el pozo, Los modernos o Mal día para pescar, pueden aprovechar estos momentos de ocio y entrar en contacto con nuestra producción nacional.

En los países vecinos existen iniciativas similares, aunque varias de ellas, como la chilena Ondamedia, liberaron sus contenidos exclusivamente en su territorio. En cambio, la argentina Cine.ar Play (play.cine.ar) es una gran colección de cine argentino y pone a disposición gratuita tanto clásicos como películas actuales. Allí pueden verse títulos del porte de Los dueños, Bolivia, Las acacias, La utilidad de un revistero, Extraño, La sombra, Vienen por el oro, vienen por todo, Fango y Mauro, entre otras, además de muchísimos clásicos de la vecina orilla. Y para quienes gustan específicamente del cine brasileño del Cinema Novo, en Youtube puede encontrarse un tesoro: 57 filmes completos, varios de ellos con subtítulos en español.

FESTIVALES EN CASA. Las iniciativas de festivales en casa existen desde hace tiempo, pero la cancelación de los grandes festivales del mundo durante este período ha llevado a que se promuevan ediciones discretas y pequeñas de estos por Internet, con una programación de cine independiente y por tiempo limitado. El festival de cine de Tribeca convertirá su edición anual en un evento online estos días; el festival argentino alternativo Bazofi estará programando un ciclo de “rarezas” del 22 al 3 de mayo (ver más información al final), y el festival de cine Fantástico de Porto Alegre Fantaspoa presenta, actualmente, una veintena de películas en fantaspoaathome.com, por nombrar sólo algunos activos este mes.

Pero también están surgiendo otro tipo de iniciativas: Cuarentena Film Festival es una iniciativa madrileña que surgió por casualidad, cuando los directores Mikel Bustamante y María Algora, de la productora Bermar Films, colgaron su corto La vecina en su perfil de Instagram, instando a otros directores a compartir los suyos. Hoy, luego de unas semanas, ya recibieron más de mil cortometrajes, cuentan con un jurado oficial y con premios de hasta 5 mil euros. No son pocas las alternativas impensadas que emergen en estas atípicas circunstancias.

Bazofi para todos

La actual edición online del festival de cine independiente Bazofi (atinadamente bautizada como “Barbizofi”) se presenta como una iniciativa interesante y atípica. Aun cuando uno de sus programadores, Fernando Martín Peña, asegura: “Odiamos y seguiremos odiando por siempre los formatos digitales”, en este caso debieron adaptarse a la nueva realidad y habilitar el festival de esta forma. Tendrá una función inaugural (el miércoles 22) y una de clausura (el domingo 3 de mayo), y cuenta con la particularidad de que todas las películas estarán habilitadas sólo dentro de un horario preciso (con un pequeño margen), por lo que, como si se tratara de una salida al cine, es necesario armarse el cronograma y prepararse para una sesión cinematográfica estipulada. La cita tiene lugar en la página de Youtube Bazofi On-line, y la programación completa puede leerse en la página de Bazofi en Facebook.

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