La otra cara de la luna – Brecha digital
Cultura Suscriptores
Con Victoria Pena, directora de la película sobre Delia González

La otra cara de la luna

Asistir a una función de Delia, la película que cuenta la historia de la familia Mazzarovich, es toda una experiencia. Se trata de un material tan necesario como disruptivo para la construcción de la historia uruguaya. Durante los 11 años en los que su esposo Jorge estuvo preso, Delia escribió decenas de poemas acerca de sus sentimientos más íntimos, de lo que deseaba y no obtenía, de sus alegrías y frustraciones. Pero no se los mostró a nadie. Ahora, por primera vez, esas palabras encuentran oídos que escuchan y ojos que, al fin, miran, de la mano de la cámara lúcida, amorosa y valiente de Victoria Pitoka Pena.

Victoria Pena. HÉCTOR PIASTRI

—¿Cómo empezó el proceso creativo?

—Santiago Mazzarovich es el hijo menor de Delia y Jorge, él y yo somos mejores amigos. Santi estaba enfermo y lo cuidamos en el hospital todas las noches. En un momento me empezó a hablar de Delia y yo me puse a pensar cómo no le había preguntado antes sobre ella. No podía concebir lo que esa mujer había vivido. Entonces, hablé con Euge [Olascoaga], que es mi amiga de toda la vida y la productora del proyecto, y le dije que me parecía que la historia de Delia podía ser una película. Y ella me dijo que sí, que fuéramos para adelante, que habláramos con la familia. Yo era más chica, ellos se lo deben haber tomado como un proyecto de investigación, de estudiante. Y ahí empecé a filmar sola, hasta que salió el primer fondo y empezamos a ir con el equipo.
...

Artículo para suscriptores

Hacé posible el periodismo en el que confiás.
Suscribiéndote a Brecha estás apoyando a un medio cooperativo,
independiente y con compromiso social

Para continuar leyendo este artículo tenés que ser suscriptor de Brecha.

Suscribite ahora

¿Ya sos suscriptor? Logueate

Artículos relacionados

Cultura Suscriptores
Nuevo biopic sobre Marilyn Monroe en Netflix

Estado de misterio

Llamale H: mucho más que cine

La lucha continúa