«Te cuento que después de algunas charlas logramos que […] pueda destinar algunas horas para apoyarnos en ciberseguridad, como sabes es uno de los mejores del país y ya estuvo en Agesic [Agencia de Gobierno Electrónico y Sociedad de la Información y del Conocimiento].» Así comienza uno de los mensajes que Diego Pastorín envió por WhatsApp a Daniel Mordecki, entonces director ejecutivo de la Agesic, el 10 de julio de 2025. En el intercambio, al que accedió Brecha, Pastorín –director general de Presidencia– informaba sobre la incorporación de un técnico especializado en ciberseguridad cuya remuneración rondaría los 11 mil dólares mensuales.
Esa contratación sería cuestionada meses más tarde por Mordecki en la denuncia que presentó ante el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio, tras su renuncia a la Agesic, en diciembre del año pasado. En ese escrito, Mordecki calificó al técnico entrante como «el ñoqui más caro del mundo», en referencia a la relación entre la remuneración percibida y las tareas efectivamente desarrolladas.
El mensaje adquiere relevancia porque, diez meses después, Pastorín aseguraría ante la Comisión Especial de Innovación, Ciencia y Tecnología de Diputados que «todas las contrataciones las hizo el ex director ejecutivo». Sin embargo, en aquel momento el jerarca, además de comunicar la incorporación, detalló el mecanismo previsto para su ejecución. «La forma es usando horas de la licitación que hay con HG [empresa subsidiaria de Antel]. Ya lo hablé con Silvia [González, gerenta general de HG,] y ello es posible», escribió.
CERRAR FILAS
La denuncia presentada por Mordecki tras su salida de Agesic ocupó buena parte de la comparecencia parlamentaria del pasado 14 de mayo, a la que concurrieron Diego Pastorín y las actuales autoridades del organismo. En ese documento, el ex director ejecutivo había descrito una serie de episodios que atribuyó al director general de Presidencia y que, según sostuvo, evidenciaban prácticas de «prepotencia», «avasallamiento», «arbitrariedad» y faltas a la ética (Búsqueda, 7-IV-26).
Entre ellos, se encontraba la contratación del técnico en ciberseguridad a la que hacía alusión la conversación, cuyo servicio costaba unos 135 mil dólares anuales por 40 horas mensuales de trabajo. Mordecki cuestionó la utilidad de tal incorporación y aseguró que el asesor dejó de responder a los funcionarios de Agesic sin haber presentado reportes de tareas que justificaran su incorporación al organismo.
Otro de los casos incluidos en la denuncia refería a la designación del ingeniero Jorge Abín como director formal del área de Salud Digital. Mordecki cuestionó que Abín fuera colocado al frente de un proyecto vinculado al manejo de información sanitaria siendo asesor en tecnologías de la información de la Médica Uruguaya. Al respecto, detalló que la Agesic trabaja con el Ministerio de Salud Pública (MSP) en una herramienta de validación de métricas asistenciales a partir de historias clínicas, un proceso que tendrá impacto directo en las transferencias de recursos a los prestadores de salud. A juicio de Mordecki, esa situación configuraba un grave conflicto de interés.
Una situación similar denunció respecto a la entonces asesora y actual directora ejecutiva de Agesic, Cristina Zubillaga. Ella integraba la fundación GovTech.uy, que mantenía un convenio con el conglomerado empresarial Domus Global, proveedor de la agencia a través de distintas empresas vinculadas. En su denuncia, el exdirector sostuvo que, como asesora de Agesic, Zubillaga promovió activamente iniciativas asociadas a Domus Global, como un evento conjunto sobre inteligencia artificial y la difusión de invitaciones para desarrollar pruebas piloto gratuitas con la empresa o alguna de sus controladas (véase «Inteligencia empresarial», Brecha, 27-III-26).
Las contrataciones y designaciones fueron, precisamente, uno de los puntos sobre los que Pastorín fue consultado por los legisladores en la comisión del Parlamento. En respuesta a los cuestionamientos sobre la incorporación del técnico en ciberseguridad, sostuvo que la decisión se adoptó en un contexto de reiterados incidentes informáticos que afectaban a organismos públicos y explicó que el contrato se canalizó a través de la firma HG, en el marco de una licitación ya existente. No obstante, al referirse a las responsabilidades sobre el proceso, fue categórico en que correspondían a Mordecki. «Lo contrató el ex director ejecutivo porque yo no tenía la competencia», afirmó. Sobre el salario abonado, las tareas efectuadas y su mantenimiento en el cargo luego del desplazamiento de quien en teoría lo contrató no hizo comentarios.
Respecto a la designación de Abín, el director general de Presidencia sostuvo que se trataba de un profesional con amplia experiencia en salud digital y rechazó que existiera un conflicto de interés. Explicó que Salud.Uy –el proyecto en cuestión– trabaja en el desarrollo de estándares para la historia clínica electrónica nacional y la interoperabilidad entre prestadores de salud, y aseguró que no había elementos que permitieran cuestionar la actuación del ingeniero por su actividad profesional en el ámbito privado. Durante la comparecencia, sin embargo, no se abordó en específico si la Agesic participa junto con el MSP en la validación de métricas asistenciales ni qué grado de acceso podría tener Abín a la información generada en ese proceso.
Por último, Pastorín también descartó conflictos de interés en relación con la actual directora de Agesic, Cristina Zubillaga. Según sostuvo, la asesora carecía de capacidad para influir en eventuales decisiones de contratación, ya que quien tenía la potestad de resolver sobre esos asuntos era el propio Mordecki. «En todo caso, el que tenía que adquirir lo que ella estaba presentando era él», afirmó en referencia al ex director ejecutivo. «No tenía posibilidad ninguna de incidir porque él tenía el control de la situación», agregó. De forma complementaria, también señaló que, al momento de su contratación como asesora, no estaba previsto que Zubillaga terminara al frente de la agencia. «Para evitar suspicacias», sostuvo que entonces «no teníamos ni pensado que ella iba a terminar en el lugar que está porque había rechazado ese ofrecimiento». La explicación apuntó a descartar que la actual directora ejecutiva hubiera tenido capacidad de incidencia en decisiones de contratación durante la gestión de Mordecki. Sin embargo, Pastorín no profundizó sobre los cuestionamientos relativos a la permanencia de sus vínculos extrainstitucionales una vez asumida la conducción de la agencia.
A pesar de que varios de los cuestionamientos del exdirector de Agesic no fueron abordados, los integrantes de la comisión dieron por satisfactorias las explicaciones de los jerarcas. De esa forma, aunque durante el tratamiento del tema se manejó la posibilidad de convocar a Mordecki para profundizar en los hechos señalados en su denuncia, el diputado Gustavo Salle, quien impulsaba la iniciativa, terminó desistiendo de la convocatoria luego de un cuarto intermedio.




