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El abrazo del barrio

“¿Usted estuvo acá durante la huelga general del 73?”, le preguntaron los chiquilines del liceo 58, Mario Bendetti, a cualquier vecino que pintara algunas canas. Así adolescentes y veteranos homenajearon y recrearon parte de la historia de un barrio que supo ser obrero, fabril y febril. El resultado se plasmó en un libro.

Los alumnos del liceo Mario Benedetti en una recorrida por antiguas curtiembres, en Osvaldo Cruz y Barros Arana / Foto: Sceam, Udelar

Desde la Unión hasta Villa García, pasando por el Hipódromo, la Curva de Maroñas, Punta de Rieles y Bella Italia. En esos barrios se acumulaban las fábricas construidas a mediados del siglo XX para las industrias metalúrgica, textil, las curtiembres. Hoy son edificios abandonados, depósitos de grandes empresas, pero en épocas de esplendor, en unas pocas cuadras de la calle Veracierto llegaron a amontonarse 13 textiles.

Miles de trabajadores caminaban por las calles al ritmo de las ocho horas: desde las seis de la mañana a las dos de la tarde, desde las dos de la tarde a las diez de la noche y desde las diez hasta a las seis de la mañana. Miles de personas por la Curva de Maroñas entre las famosas textiles Sadil, Ildu, Suitex (famosa por sus frazadas), Campomar & Soulas SA, Hytesa (s...

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