El bozal televisivo - Semanario Brecha
Cainfo sobre el manual de la AUF: «Agresión grave a la libertad de expresión»

El bozal televisivo

El manual elaborado por la AUF para la producción de los partidos del torneo local representa «una censura directa y grosera hacia los periodistas y los medios», afirma el Centro de Archivo y Acceso a la Información Pública.

El presidente de la AUF, Ignacio Alonso en China junto a la delegación presidencial. Presidencia, Camilo dos Santos Ayala.

La licitación por los derechos de televisación del fútbol uruguayo continúa ocasionando ruidos. Esta vez sobre cómo serán los contenidos. Días atrás, la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) entregó a las empresas adjudicatarias un manual para la producción, entrega y distribución del campeonato local. El Manual integral de operaciones de producción –así su nombre– fija lineamientos específicos sobre cómo debe ser la transmisión de los partidos, qué se podrá mostrar y qué no.

El manual ordena mantener una línea editorial enfocada en la seguridad del espectáculo. Así, insta al encargado de la transmisión a mostrar planos de familias y de niños festejando, y prohíbe «terminantemente» emitir imágenes de peleas en la tribuna, del lanzamiento de bengalas o de cualquier comportamiento delictivo. También prohíbe enfocar pancartas o banderas con mensajes políticos, sindicales, reivindicaciones gremiales o insultos a las autoridades de la AUF, árbitros, jugadores, presidentes de clubes o directores técnicos (Búsqueda, 1-II-26).

Además, se establece que no se podrán emitir imágenes en vivo y en directo del presidente de la república –hoy Yamandú Orsi– y del presidente de la AUF –hoy Ignacio Alonso–; estas imágenes solo podrán difundirse una vez verificadas y aprobadas, para evitar captar un gesto desafortunado, un bostezo o una reacción fuera de lugar que afecte la imagen de estas autoridades.

Las prohibiciones se extienden a los periodistas: «El licenciatario debe asegurarse de que el relato y los comentarios del partido no incluyan nada que, a exclusivo criterio de la AUF, sea falso o malicioso con relación a la AUF y sus competiciones». Para controlar que la transmisión se ajuste al manual, la AUF designará a un comisionado de partido (match commissioner), quien supervisará y coordinará la transmisión televisiva.

La asociación justificó la existencia del manual en que los derechos audiovisuales, editoriales y de contenido le pertenecen y que la empresa productora –en este caso Tenfield SA– actúa como proveedora de servicios técnicos y ejecutora visual, sin autonomía editorial sobre el producto final. Y alerta que incumplir estas reglas puede derivar en la rescisión del contrato con la empresa adjudicataria.

Tras la aparición de voces críticas, el presidente de la AUF defendió el manual. Alonso dijo que sigue lineamientos que rigen la transmisión de torneos internacionales de Conmebol y de FIFA, y que lo que busca es cuidar el producto. «Que se resalte lo positivo sobre lo negativo, que no haya referencias políticas ni cobertura de las barras. […] Este manual responde al cómo transmito y no tiene nada por detrás que sea para censurar. No se pretende cambiar la opinión de los periodistas», afirmó (El Espectador, 4-II-26).

Sin embargo, desde la sociedad civil la recepción del manual fue muy diferente. Para el presidente de Centro de Archivo y Acceso a la Información Pública (Cainfo), Fabián Werner, este manual «implica una censura directa y grosera hacia los periodistas y los medios que tienen los derechos de emisión», y si se aplica de la forma en que se conoció públicamente, «representa una agresión grave a la libertad de expresión».

En diálogo con Brecha, Werner centró su crítica en la figura del comisionado de partido, quien será la autoridad suprema de cada transmisión, con capacidad de intervenir contenidos y decisiones que serán inapelables. Esta figura –dijo– la utilizan regímenes autoritarios para afectar los derechos de las audiencias, y se defiende con los mismos argumentos que utiliza la AUF: «Alterar la realidad para resaltar lo que consideran bueno, censurar lo que consideran malo y difundir una imagen edulcorada de los hechos noticiosos de interés público». Esto es particularmente grave cuando se declara públicamente que el objetivo es suprimir manifestaciones referidas a hechos sociales o políticos u opiniones críticas hacia los dirigentes de la AUF.

Para el presidente de Cainfo, lo del manual no se puede considerar como «un hecho aislado ni un error», ya que tiene un antecedente cercano en el mismo proceso licitatorio que refería a la idea de la AUF de vetar a aquellos equipos periodísticos o personas que no fueran de su agrado: «En ambas ocasiones, la AUF argumentó que se trata de defender un producto, como si eso fuera suficiente para cercenar derechos». En este sentido, Werner estimó que, dada la relevancia social que tiene el fútbol, alguna autoridad debería tomar medidas para impedir «la aplicación de una censura lisa y llana» como la que representa el manual.

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